La ministra española de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, llegó hoy a Bengasi, la capital de facto de los rebeldes libios, para trasladar de primera mano el respaldo de España al Consejo Nacional de Transición (CNT) en su conflicto con el régimen de Muamar al Gadafi.
Jiménez aterrizó a bordo del avión de la Fuerza Aérea Española en el aeropuerto de Bengasi, donde fue recibida por algunos miembros del CNT y por el representante diplomático que España tiene destacado en la capital rebelde desde hace un mes.
En su estancia de apenas seis horas en Bengasi, Jiménez se reunirá con el presidente del CNT, Mustafá Abdelyalil, y con el responsable de Exteriores, Ali Esaui.
Jiménez aseguró ayer en el Senado que su visita a Bengasi es un "paso más" en el reconocimiento como interlocutor del CNT frente al régimen de Gadafi.
España es uno de los países que más se ha significado en favor de la causa de los insurgentes y de su capacidad para lograr la reconciliación del país.
También ha exigido con insistencia a Gadafi que deje el poder al haber perdido toda la legitimidad por la violencia ejercida desde que estalló el conflicto civil el pasado mes de febrero.
Jiménez llega a Bengasi después de que la OTAN haya intensificado sus ataques contra los arsenales y medios militares de las tropas del dictador libio.
En un mensaje de audio difundido ayer, Gadafi advirtió que permanecerá en Trípoli "vivo o muerto".
La visita de Jiménez a Bengasi es la de mayor rango del Gobierno español a la considerada capital de la zona rebelde, a la que ya han viajado la jefa de la diplomacia europea, Catherine Asthon, y otros ministros de Exteriores, como el italiano Franco Frattini y el británico William Hague.
La ministra hará hincapié en su visita que además de la contribución militar, España está firmemente comprometida en seguir colaborando en el plano humanitario y en la reconstrucción, para lo cual España ha destinado 5,5 millones de euros.