La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que llegó el lunes a Honduras comenzó a evaluar hoy la situación económica del país centroamericano tras la crisis política desatada en 2009 por el golpe de Estado contra Manuel Zelaya.
Las labores de la delegación del FMI comenzaron con una reunión con los miembros del Gabinete Económico del Gobierno hondureño, que preside Porfirio Lobo, informó a periodistas un portavoz de la Casa Presidencial.
La fuente agregó que para la próxima semana se espera que la misión del FMI tenga una "idea clara de la situación que ha encontrado" en el país, para determinar después los mecanismos y opciones que tendrá Honduras "para reactivar todos los procesos de financiación" que dependen de acuerdos con el organismo.
El equipo del Fondo que se encuentra en Honduras, cuya identidad no ha sido suministrada, se reunió ayer en Casa Presidencial con altos funcionarios del campo económico, pero no hubo acceso a la prensa, confirmaron hoy otras fuentes del Poder Ejecutivo.
La reunión que hoy se llevó a cabo en el Banco Central de Honduras, donde además tendrán lugar el resto de las jornadas hasta el próximo día 25, cuando los enviados del FMI concluirán su visita al país e informarán, ese mismo día, sobre los resultados de su misión.
Uno de los ministros asesores de Lobo, Marlon Tábora, dijo a periodistas en la Casa Presidencial que el Gobierno ha solicitado a la institución financiera internacional "colaboración y asesoría" para definir cuáles son los mejores mecanismos que se pueden poner en práctica "para salir de la grave situación económica".
La agenda de la misión del FMI en Tegucigalpa incluye reuniones con representantes de la empresa privada, de instituciones de jubilaciones y pensiones, diputados del Parlamento, ejecutivos de las empresas estatales de telefonía y energía eléctrica, así como de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias, entre otras.
Su visita se produce dos semanas después de que el organismo financiero anunciara la liberación de 160 millones de dólares en derechos especiales de giro (DEG) que le fueron retenidos a Honduras en septiembre pasado porque el organismo no reconoció al régimen de facto surgido tras el golpe de Estado.
El Gobierno de Honduras también informó hoy de que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le comunicó su decisión de liberar asistencia financiera para el país por valor de unos 500 millones de dólares, lo que supone contar con recursos para impulsar proyectos de beneficio social en el país centroamericano.
A raíz del golpe de Estado del 28 de junio de 2009, la mayor parte de la comunidad internacional aisló a Honduras, aunque una treintena de países ya ha reconocido al nuevo Gobierno que asumió el 27 de enero pasado, según el canciller, Mario Canahuati.
Tras asumir el poder, Lobo, vencedor de unas elecciones cuestionadas por la comunidad internacional, inició una ofensiva diplomática para que ésta reconozca a su Gobierno y que Honduras regrese a la Organización de Estados Americanos (OEA), de la que el país fue excluido el 4 de julio pasado.