El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, indicó hoy en Praga que la Alianza Atlántica no quiere entrometerse en el conflicto diplomático entre Turquía e Israel y expresó su esperanza en que ambos países consigan calmar la situación.
"No me voy a meter. Se trata de un asunto bilateral", dijo el secretario general de la Alianza Atlántica ante la prensa.
Agregó que espera que "ambos países encuentren vías para reducir las tensiones y para construir relaciones positivas".
Turquía es miembro de la OTAN desde 1952, mientras que Israel es un estrecho aliado de la organización.
Ambos países, aliados estratégicos desde la década de los 90, se encuentran en medio de un grave conflicto diplomático a causa del asalto israelí a la llamada Flotilla de la Libertad para Gaza el año pasado, en el que murieron nueve activistas turcos.
Debido a que Israel se niega a disculparse por el incidente, Turquía expulsó esta semana a todos los diplomáticos de medio y alto nivel de ese país y suspendió las relaciones militares.