La política antidrogas de Colombia ha estado hipotecada, subordinada y atada a los intereses de países como Estados Unidos, admitió hoy en Bogotá el director de la Policía Nacional, el general Óscar Naranjo.
La de la lucha colombiana contra el narcotráfico "es una política hipotecada a intereses políticos de otras naciones", afirmó Naranjo en un debate sobre el asunto en el que alternó con el ex presidente César Gaviria (1990-1994) y otras personalidades y expertos.
La discusión la convocó el Centro de Estudios Internacionales (CEI) de la Universidad de los Andes y fue financiada por la Iniciativa Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, creada por Gaviria y los ex gobernantes Fernando Henrique Cardoso, de Brasil, y Ernesto Zedillo, de México.
"Diría con toda claridad que la política colombiana ha estado subordinada de una manera, en algunos casos emocional, en otros casos por razones de sobrevivencia de la democracia, por estados de emergencia y contingencia y, en otros casos, por una política exterior que simplemente ha estado atada a los intereses norteamericanos", puntualizó el jefe policial.
Naranjo dijo que el "último elemento" de esta hipoteca es el llamado Plan Colombia.
Esta iniciativa contra las drogas y los grupos armados ilegales fue puesta en marcha en 2001, con financiación de Washington, que le asigna una media anual de unos 450 millones de dólares.
El jefe policial consideró que este programa es "el plan más consistente, estructurado y sostenido en el tiempo" que se haya activado en el país andino.
"Y claro, cuando se hacen evaluaciones (...), habrá siempre la posibilidad de decir que el plan es fracasado, que el plan es exitoso", agregó Naranjo, reconocido por su trayectoria en la lucha colombiana contra el narcotráfico y los grupos armados ilegales.
A pesar de afirmar "que nuestra política ha estado atada por décadas al interés norteamericano, en el caso colombiano, de manera práctica, de manera contrastable e indiscutible yo diría que la aplicación del Plan Colombia en la última década ha significado para el país grandes avances", reconoció el director de la Policía.
Naranjo señaló que algunos de los avances son cualitativos, como la recuperación, por el Estado, del "monopolio del control territorial", que se lo disputaban grupos guerrilleros y paramilitares, y el ejercicio de la democracia.
Además, "habría que decir que la aplicación del Plan Colombia ha significado el fortalecimiento institucional colombiano, que empieza a abandonar un cierto complejo en el ejercicio de la autoridad", prosiguió el jefe policial, que dijo hablar "ya al final" de su carrera.