En tiempos de crisis prolifera el libre comercio
Los 21 miembros del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) buscan a la desesperada acuerdos de libre comercio para sortear la crisis financiera actual, como vía para evitar que sus economías enfermen de gravedad.
Los líderes de esta organización, creada en 1989 para integrar económicamente a sus miembros, y que aglutina la mitad del comercio y el 60 por cierto del Producto Interior Bruto global, acuden a Lima para cerrar, matizar, negociar o abrir posibilidades de acuerdos.
Lima será este fin de semana sede de la XX Cumbre de líderes de APEC, una reunión al más alto nivel que contará con la presencia, entre otros, del estadounidense George W. Bush y el chino Hu Jintao.
Esta cita coincide con la crisis financiera más grave tras la desatada en 1997 precisamente en el Sudeste Asiático, en los países de esa zona pertenecientes a APEC.
Bajo este escenario, el foro ha lanzado un mensaje unánime: abrir los mercados al máximo y rechazar el proteccionismo económico.
El primer paso se dio hoy con el anuncio de siete de los 21 miembros de APEC de iniciar en marzo próximo negociaciones para lograr un área de libre comercio.
Iniciativa a la que se han comprometido Perú, Chile, EE.UU., Australia, Brunei, Singapur y Nueva Zelanda y que puede convertirse en el germen de las aspiraciones de APEC: un comercio sin barreras.
Metas que se fijaron en 1994 en Bogor (Indonesia), cuando se estableció 2010 como fecha tope para los países más desarrollados y 2020 para los menos avanzados.
Como anfitrión, Perú ha puesto toda la leña en el asador. Su presidente, Alan García, y el chino, Hu Jintao, anunciaron el miércoles la conclusión de las negociaciones de un TLC.
El gigante asiático y el pequeño andino, éste último con una proyección de crecimiento económico del 9,4 % para 2008 y considerada una de las economías latinoamericanas con mejores condiciones para afrontar la crisis, pusieron así un nuevo pilar en el puente comercial entre Asia y Sudamérica.
Perú, que ya tiene TLC con cuatro miembros de APEC (Canadá, Singapur, Estados Unidos y Tailandia), pretende iniciar negociaciones con Corea del Sur y Japón, así como ampliar un acuerdo con México.
China y Australia aspiran asimismo a concluir otro ansiado acuerdo comercial, así como Colombia con Canadá.
Canadá si es miembro de APEC, pero no Colombia, que sueña desde hace años con introducirse en el foro, aunque deberá esperar a que venza la moratoria, en 2010, que no permite por ahora incluir a más miembros.
Esta proliferación de acuerdos, que llaman a romper las barreras y a incrementar el consumo interno en los países, abre la incógnita sobre si en plena crisis ésta es la fórmula más acertada.
Los países más poderosos del mundo así lo creen, en contraste con las consecuencias que tuvo la crisis financiera desatada en 1997 en los denominados tigres asiáticos.
En aquella ocasión, sólo uno de ellos, Malasia, optó por el proteccionismo y bloqueó el movimiento de capitales, bajo la batuta del entonces primer ministro, el polémico Mahathir Mohamad.
El resto siguió el dictado que impusieron organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), se endeudaron y sufrieron las consecuencias.
Malasia cayó en la crisis, pero reaccionó de forma sobresaliente, tal y como llegaron a reconocer el propio FMI y el Banco Mundial.
Con sus políticas proteccionistas, Malasia se convirtió en esos años en un gran centro tecnológico e industrial, redujo la pobreza y se situó a las puertas del primer mundo.
Diez años después, Malasia no se ha pronunciado al respecto en Lima, tampoco está incluida en el grupo de los siete que crearán la citada área de libre comercio.
Preguntado sobre ese caso tan particular, el canciller chileno, Alejandro Foxley, cuyo país cuenta con medio centenar de TLC y está considerado como una de las economías más abiertas del mundo, evitó pronunciarse.
"No tengo opinión sobre la situación de Malasia. Lo que le puedo decir es que somos, hoy en día, un buen número en el Asia-Pacífico que vamos a capear bien esta crisis porque tenemos políticas económicas sólidas y porque hemos creído en la apertura de mercados como un mecanismo para generar empleos", dijo hoy Foxley.
APEC está formada por Australia, Brunei, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Tailandia, Taiwán y Vietnam.
Los líderes de esta organización, creada en 1989 para integrar económicamente a sus miembros, y que aglutina la mitad del comercio y el 60 por cierto del Producto Interior Bruto global, acuden a Lima para cerrar, matizar, negociar o abrir posibilidades de acuerdos.
Lima será este fin de semana sede de la XX Cumbre de líderes de APEC, una reunión al más alto nivel que contará con la presencia, entre otros, del estadounidense George W. Bush y el chino Hu Jintao.
Esta cita coincide con la crisis financiera más grave tras la desatada en 1997 precisamente en el Sudeste Asiático, en los países de esa zona pertenecientes a APEC.
Bajo este escenario, el foro ha lanzado un mensaje unánime: abrir los mercados al máximo y rechazar el proteccionismo económico.
El primer paso se dio hoy con el anuncio de siete de los 21 miembros de APEC de iniciar en marzo próximo negociaciones para lograr un área de libre comercio.
Iniciativa a la que se han comprometido Perú, Chile, EE.UU., Australia, Brunei, Singapur y Nueva Zelanda y que puede convertirse en el germen de las aspiraciones de APEC: un comercio sin barreras.
Metas que se fijaron en 1994 en Bogor (Indonesia), cuando se estableció 2010 como fecha tope para los países más desarrollados y 2020 para los menos avanzados.
Como anfitrión, Perú ha puesto toda la leña en el asador. Su presidente, Alan García, y el chino, Hu Jintao, anunciaron el miércoles la conclusión de las negociaciones de un TLC.
El gigante asiático y el pequeño andino, éste último con una proyección de crecimiento económico del 9,4 % para 2008 y considerada una de las economías latinoamericanas con mejores condiciones para afrontar la crisis, pusieron así un nuevo pilar en el puente comercial entre Asia y Sudamérica.
Perú, que ya tiene TLC con cuatro miembros de APEC (Canadá, Singapur, Estados Unidos y Tailandia), pretende iniciar negociaciones con Corea del Sur y Japón, así como ampliar un acuerdo con México.
China y Australia aspiran asimismo a concluir otro ansiado acuerdo comercial, así como Colombia con Canadá.
Canadá si es miembro de APEC, pero no Colombia, que sueña desde hace años con introducirse en el foro, aunque deberá esperar a que venza la moratoria, en 2010, que no permite por ahora incluir a más miembros.
Esta proliferación de acuerdos, que llaman a romper las barreras y a incrementar el consumo interno en los países, abre la incógnita sobre si en plena crisis ésta es la fórmula más acertada.
Los países más poderosos del mundo así lo creen, en contraste con las consecuencias que tuvo la crisis financiera desatada en 1997 en los denominados tigres asiáticos.
En aquella ocasión, sólo uno de ellos, Malasia, optó por el proteccionismo y bloqueó el movimiento de capitales, bajo la batuta del entonces primer ministro, el polémico Mahathir Mohamad.
El resto siguió el dictado que impusieron organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), se endeudaron y sufrieron las consecuencias.
Malasia cayó en la crisis, pero reaccionó de forma sobresaliente, tal y como llegaron a reconocer el propio FMI y el Banco Mundial.
Con sus políticas proteccionistas, Malasia se convirtió en esos años en un gran centro tecnológico e industrial, redujo la pobreza y se situó a las puertas del primer mundo.
Diez años después, Malasia no se ha pronunciado al respecto en Lima, tampoco está incluida en el grupo de los siete que crearán la citada área de libre comercio.
Preguntado sobre ese caso tan particular, el canciller chileno, Alejandro Foxley, cuyo país cuenta con medio centenar de TLC y está considerado como una de las economías más abiertas del mundo, evitó pronunciarse.
"No tengo opinión sobre la situación de Malasia. Lo que le puedo decir es que somos, hoy en día, un buen número en el Asia-Pacífico que vamos a capear bien esta crisis porque tenemos políticas económicas sólidas y porque hemos creído en la apertura de mercados como un mecanismo para generar empleos", dijo hoy Foxley.
APEC está formada por Australia, Brunei, Canadá, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Filipinas, Hong Kong, Indonesia, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Rusia, Singapur, Tailandia, Taiwán y Vietnam.