Panamá ha perdido el 90 por ciento de sus principales plantaciones de banano y una suma cercana a los 60 millones de dólares por ventas no ejecutadas tras la plaga de sigatoka negra que sufre el sector, reconoció hoy el ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar.
Salazar indicó que aunque la principal cooperativa que maneja la fruta en el Pacífico del país, con una deuda pública de más 35 millones de dólares, no está al borde de la quiebra, no tendrán fruta disponible para la venta hasta que logren la recuperación de la plantación.
El ministro panameño señaló a Efe que busca soluciones al problema directamente con el Sindicato de Trabajadores Bananeros de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar), que maneja 5.000 hectáreas de cultivo, 3.000 para la producción de banano y afectadas "casi en un 90 por ciento" por la sigatoka.
La enfermedad, un hongo patógeno denominado "Mycosphaerella fijiensis", que deteriora las hojas de la planta y reduce el rendimiento y la calidad de la producción, se registró ya en Panamá en 1980 y en 2003.
Esta nueva plaga, indicó el ministro, es producto de una falta de atención a los mecanismos de prevención y control de la fruta, que requiere un riguroso sistema de fumigación, a cargo de los productores, en su mayoría en la provincia de Chiriquí, limítrofe con Costa Rica, donde la sigatoka se conoce desde 1979.
Los proyectos de recuperación del sector "involucran muchos millones de dólares", por lo que las propuestas en estudio dependen del "nivel de confiabilidad" que presenten, indicó el ministro.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Bananeros de la Coosemupar, Salustiano de Gracia, declaró que una de las alternativas que se maneja es sembrar palma de aceite en cerca de 2.000 hectáreas que tiene desocupadas la cooperativa, mientras se controla la plaga y se recupera la siembra de banano.
La gerente de Coosemupar, Nidia Medina, destacó la "urgencia" con la que debe atenderse la situación de la cooperativa, que necesita al menos 12 millones de dólares para invertir en nuevos plantones, porque las plantas adultas fueron dañadas por la sigatoka.
Este dinero sería para adquirir además sistemas de fertilización, de fumigación e irrigación, por lo que actualmente se revisan las cuentas que las cuatro empresa comercializadoras de la fruta, una belga, una italiana, una de EE.UU. y una local, tienen pendiente con la cooperativa, detalló Medina.
Los cuatro contratos están suspendidos porque el sindicato se queja de que los compradores no han cumplido con su compromiso de adquirir el volumen de fruta pactado y pagar en el plazo determinado.
La cooperativa, subvencionada por el Gobierno, también analiza propuestas de inversión de un grupo alemán, que se compromete a comprar toda su producción, y otro suizo, que ofrece hasta cien millones de dólares para mejorar la infraestructura de las plantaciones y ha mostrado interés también en comprar la fruta.
El ministro panameño explicó que la cooperativa es una empresa que debiera estar produciendo unas 20 millones de cajas de banano, y que actualmente no llega a producir ni 12 millones, dejando de percibir unos 60 millones de dólares.
De acuerdo con lo que ha señalado la gerente de Coosemupar, la plaga amenaza el empleo de 2.800 trabajadores y recalcó que cuando la producción se desarrollaba bien se exportaba semanalmente 110 contenedores de banano, cifra que bajó en octubre pasado a 38 contenedores.