La Villa Sudamericana en Medellín será el hogar de 621 familias


La Villa Sudamericana, que durante dos semanas albergó a los más de 3.500 deportistas que dieron vida a los IX Juegos Sudamericanos de Medellín 2010, ha comenzado hoy a vaciarse al comenzar el retorno de las catorce delegaciones que la ocuparon a sus respectivos países.


Venezuela fue el único de los países participantes en los Juegos que no habitó en la Villa, aunque se trata de una costumbre habitual de las delegaciones deportivas llaneras.


Sin embargo, el conjunto de trece edificios enclavados en el barrio de Nuevo Occidente, en las alturas de Medellín, no estará mucho tiempo vacía, pues pronto comenzarán a llegar las 621 familias que serán sus habitantes definitivos.

 

Se trata de modestas familias trabajadoras, llenas de ilusión al ver cumplido el sueño de una vivienda propia, que adquirieron a través de subsidios otorgados por la Alcaldía de Medellín y la Caja de Compensación Familiar de Antioquia.


La Villa, a la que se accede a través del moderno sistema de Metrocable de Medellín, se construyó a un costo de dieciséis millones de dólares y consta de trece edificios, cinco de ellos de doce pisos, dotados de ascensores y redes contra incendios.


Los ocho restantes, también con un equipamiento similar, tienen ocho pisos, con sus accesos a nivel del tercero.

 

"Me siento feliz y es maravilloso que los deportistas de otros países estén hospedados en el apartamento que vamos a ocupar en mayo", comentó Carolina Celis, trabajadora de "oficios varios" que ha vivido toda su vida en 'Cristo Rey', un barrio periférico de Medellín.


"No podría haber tenido mejores inquilinos" añadió Carolina en referencia a los deportistas que habitaron su futuro hogar, donde vivirá junto a su hija y que está convencida de que "las buenas vibraciones" transmitidas por los atletas se quedarán para siempre.


El entusiasmo de Carolina es tal que el pasado domingo se apostó en la estación 'Aurora', del Metrocable con la vista fija en su departamento, el número 202 de la Torre Cuatro, en esos momentos ocupados por la delegación del Perú.

 

Wilson Antonio Sánchez y su esposa, Blanca Villada, no se quedan atrás en su ilusión: "Nos enamoramos del proyecto desde que lo vimos", dijeron.


"Nos gustó demasiado, ahora los hijos están contentos con la zona verde, y lo más importante, que cerca del metro", precisó Wilson, que trabaja en una Vulcanización de ruedas de automóviles y su esposa en una empresa de bordados.


Los siete miembros de esta habitarán el Departamento 604 de la Torre Once, que en las últimas dos semanas estuvo habitado por la delegación de Uruguay.

 

"Es un orgullo, es muy rico, ojalá (los deportistas) dejaran un recuerdo fotográfico, para tener siempre presente lo especial de este lugar", manifestó en tanto Widman Gaviria, que vivirá en el departamento 702 de la Torre ocho, ocupado por la delegación de Ecuador, que tiene "una vista preciosa", a su juicio.


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541793
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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