Las exportaciones brasileñas pueden caer este año un 20 por ciento, hasta unos 160.000 millones de dólares, como consecuencia del impacto de la crisis global en el comercio, calcularon hoy fuentes oficiales.
El secretario de Comercio del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Welber Barral, dijo que sería la primera vez que las exportaciones pisarían el freno desde 1999, año en el que se redujeron un 6,1 por ciento con relación a 1998.
El año pasado las exportaciones brasileñas sumaron 197.900 millones de dólares, gracias sobre todo a los alimentos y las materias primas, cuyos precios alcanzaron en algunos casos máximos históricos.
Sin embargo, debido al fuerte impacto de la crisis global en el comercio mundial, el Gobierno brasileño prevé ya una caída acentuada y ha optado por ni siquiera trazarse metas para este año.
"Los 160.000 millones de dólares son sólo una previsión, no una meta", declaró el funcionario.
Barral admitió que un comportamiento mejor de las exportaciones no depende de lo que haga el Gobierno brasileño sino de la crisis y el desarrollo que tenga durante los próximos meses.
Pese al turbio panorama, afirmó que "las ventas externas de Brasil caerán menos que las de otras naciones", porque, en su opinión, en el país "hay menos problemas de crédito".
Barral citó informes de organismos internacionales que prevén caídas mayores en el sector exportador de la India, Rusia, México, China y Argentina.
Aunque las previsiones son negativas, Barral también observó que la balanza comercial brasileña cerró el primer trimestre del año con un superávit de 3.100 millones de dólares, lo que supone una mejora del 9,1 por ciento con relación a los primeros tres meses del 2008.
Ese superávit, según explicó, se debió a que si bien las exportaciones del país cayeron un 19,4 por ciento entre enero y marzo pasados, las importaciones fueron por el mismo camino y se redujeron un 21,6 por ciento.