Roedores más pequeños que el ratón de casa común fueron los causantes en Panamá de 14 casos de hantavirus y la muerte de 5 personas por esta enfermedad en 2008, informó hoy una fuente oficial.
Para acabar con este roedor se han colocado unas 2.500 trampas en las provincias panameñas de Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos, donde se registraron tres de las muertes por hanta el año pasado, dijo Blas Armién, del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (IGGES), según un comunicado del Ministerio de Salud.
Armién se refirió al asunto durante un informe que brindó sobre los resultados de un estudio ecológico que adelanta sobre esta enfermedad.
Explicó que la colocación de trampas donde pernocta el roedor ha disminuido las crías de la rata arrocera, Oligoryzomys fulvescens, reservorio del virus Choclo, patógeno para la salud humana, y que es una de las especies que trasmite el hantavirus.
Esta rata es la que circula con mayor frecuencia y está llegando a las áreas domésticas atraídas por el olor que emanan los cultivos de arroz y maíz que han sido almacenados dentro de las casas de manera inapropiada.
A diferencia de las familias de ratones que existen en el país, éste presenta el pelaje amarillo, cola larga, panza, patas de color blanco y muestra una contextura de 12 a 14 gramos, mucho más pequeño que el ratón común de casa.
Cada 26 días tienen una camada de 6 a 12 críos, y en el caso de Oligoryzomys fulvescens su camada varía de 3 a 8, con un promedio de vida de dos años.
Desde que se detectó el primer caso de hantavirus en Panamá, en febrero de 1999, se han diagnosticado 106 casos, con un total de 21 defunciones, según cifras oficiales.
La península de Azuero, donde está ubicada la provincia de Los Santos, es considerada por las autoridades médicas como una zona endémica.
El especialista explicó que de los 106 casos, 42 han sido leves, 28 moderados y 36 severos.
La máxima cantidad de casos registrados en Panamá se produjo en 2004, con un total de 36.
El hanta, transmitido por la orina, saliva y excretas de las ratas de campo, penetra en el organismo humano por las vías respiratorias o heridas, causando el denominado "síndrome cardio-pulmonar", cuyos primeros síntomas son parecidos a los de una gripe y producen una aguda infección que puede resultar mortal.
Se distingue por un periodo de incubación de 1 a 3 semanas, con un rango de 3 a 45 días.