El equipo Liberia Mía, con sede en la provincia de Guanacaste (Pacífico), pasó de ser un equipo de media tabla y con poco protagonismo a flamante campeón del fútbol de Costa Rica ante la sorpresa de propios y extraños.
Con una inapelable goleada de 0-3 al Herediano en su propio patio tras haber empatado sin goles en la ida de la final del Torneo de Verano, Liberia se consagró el martes por primera vez campeón y provocó una verdadera fiesta que se extendió hasta el amanecer del miércoles en Guanacaste.
Fundado en 1977, el conjunto liberiano ascendió a la primera división en el año 2001 sin más aspiraciones que mantenerse en la primera división, como sucede con la mayoría de equipos modestos del fútbol de Costa Rica.
Pero la situación de 'las águilas" comenzó a cambiar en 2007 cuando el acaudalado empresario costarricense Mario Sotela compró el equipo con la idea de transformarlo y convertirlo en un conjunto competitivo, capaz de ganar títulos.
Pocos creyeron en el proyecto, pues luego de un año y con grandes inversiones en jugadores de renombre local, Liberia se mantenía entre los equipos regulares del torneo, pero no daba el salto cualitativo necesario para llegar al menos a las semifinales.
A mediados de 2008, Sotela contrató como entrenador al francés Alain Gayhardy, quien en los primeros meses no tuvo los resultados esperados por la directiva y afición, pero que en silencio fue formando el equipo y acoplándolo a su idea de juego.
Fue en el Torneo de Verano que concluyó la noche de este martes, que el nivel liberiano explotó y la mano del 'arquitecto' francés se dejó ver en todo su esplendor al dejar fuera de competición al favorito Saprissa en semifinales y al Herediano en la final.
Con una defensa sólida y experimentada encabezada por el portero Álvaro Mesén, y los internacionales costarricenses Harold Wallace, Leonardo González y Michael Umaña, Liberia aguantó los embates de Saprissa y Herediano, a los que hirió mortalmente con la velocidad por los costados de Esteban Sirias, William Sunsing y Allen Guevara.
En el medio campo Liberia contó con Willy Eras y Junior Ramírez en la contención, que anularon a las principales figuras de sus rivales y se consolidaron en pilares para la obtención del título.
"Son los frutos de la labor. Trabajamos mucho eso, sabemos bien manejar los partidos afuera, esto es el resultado de los jugadores. Hay que saber que trabajamos muchísimo la parte táctica y es fundamental para aprobar en el fútbol", afirmó el entrenador francés.
"Venimos para ganar. Lo dijimos y la hicimos", expresó Gayhardy.
La prensa costarricense se ha rendido a los pies de los nuevos campeones, que sin duda han hecho historia y además se clasificaron para la próxima Liga de Campeones de la Concacaf, su primer torneo internacional.
Esta es la primera ocasión que un equipo de la provincia de Guanacaste, uno de los polos turísticos de Costa Rica, se corona campeón y es apenas el segundo fuera del valle central del país que lo consigue en toda la historia. El primero fue el Puntarenas (Pacífico central) en 1986.
"Vamos a seguir ganando muchas veces, se los prometo", declaró, por su lado, Mario Sotela, dueño de Liberia, quien destacó la labor de los jugadores y aseguró que el trofeo "es un sueño hecho realidad".
Desde 1994 el Saprissa y Alajulense habían dominado los torneos locales y se repartieron los títulos, hasta que en 2009 aparecieron 'Las águilas' liberianas y rompieron su hegemonía.