Los cuerpos de las ecuatorianas Norma Dután y Leyvis Clarisa Molina llegaron hoy a Quito desde México, donde el pasado 9 de enero fallecieron en una redada contra emigrantes ilegales en el estado de Chiapas, informó la prensa local.
Las dos ecuatorianas murieron, y otros cuatro de sus compatriotas resultaron heridos, después de que la Policía Estatal Preventiva de Chiapas disparara contra un autobús en el que viajaban emigrantes indocumentados, supuestamente con destino a Estados Unidos.
Los cuerpos llegaron alrededor de las 07.30 hora local (12.30 GMT) y permanecieron dos horas en el aeropuerto de Quito hasta ser trasladados hasta el cantón Alausí, en la provincia andina de Chimborazo en el centro del país, donde se prevé que mañana reciban sepultura.
Los familiares, acompañados por el embajador de México en Ecuador, Héctor Romero, recibieron los féretros y, según declararon a los periodistas, pidieron a las autoridades que se consiga justicia.
En ese sentido, Romero indicó que el Gobierno de México ofreció actuar con "suma dureza" y que hay tres policías presos relacionados con el caso.
Según el noticiero de la cadena Ecuavisa, el Gobierno de México pagó a cada familia 5.000 dólares y se hizo cargo de los gastos de los funerales.
Por otra parte, la Cancillería ecuatoriana difundió ayer un comunicado en el que informó que los ecuatorianos que resultaron heridos en la misma operación, se recuperan "satisfactoriamente" en un hospital regional en Chiapas y que también recibirán una ayuda humanitaria por parte del Gobierno mexicano.