Seis de cada diez argentinos atribuyen la desaceleración económica de su país al conflicto entre el Gobierno y el campo, y solo un 25,8 por ciento la achaca a la crisis global, de acuerdo a una encuesta privada difundida hoy.
Según el sondeo de la consultora Ibarómetro, un 58,6 por ciento de los encuestados cree que el menor crecimiento de la economía argentina verificado desde hace unos meses se debe "a la crisis interna desde el conflicto con el campo", que estalló en marzo de 2008.
Un 37 por ciento de los consultados manifestó que su principal miedo frente a la crisis es perder el empleo, mientras un 25,5 por ciento teme no llegar a fin de mes, el 18,3 por ciento perder su capacidad de ahorro y otro 14,8 por ciento teme no conseguir trabajo.
Solamente un 4,5 por ciento no emitió opinión o no tiene temor frente a la crisis.
En cuanto a las medidas que el Gobierno de Cristina Fernández debería adoptar para hacer frente a la crisis, un 28,3 por ciento de los entrevistados pidió un impulso de la inversión en obra pública para generar fuentes de trabajo.
Otro 21,4 por ciento considera que debe mejorar la seguridad del país, el 11,6 por ciento cree que debe incrementarse el presupuesto educativo y un porcentaje similar opina que deben bajarse los impuestos al campo, en tanto que un 11,2 por ciento considera que se debe incentivar la industria nacional.
En cuanto a la opinión sobre quiénes son los más afectados por la crisis, un 45 por ciento colocó en ese lugar a los trabajadores, seguidos por los desocupados (24,5 por ciento), el sector agropecuario (12,9 por ciento) y el industrial (7,9 por ciento).
Respecto del conflicto rural, un 47,3 por ciento de los consultados cree que el móvil principal de los dirigentes del campo es lograr la eliminación de los impuestos a las exportaciones de granos, aunque un 33,2 por ciento opinó que buscan debilitar al Gobierno de Fernández.