El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil, la mayor organización campesina del continente, culminó hoy las jornadas de celebración de su aniversario número 25 con la promesa de "más lucha" por sus reivindicaciones, como la urgente reforma agraria que clama.
En Sarandí, ciudad del sureño estado de Río Grande do Sul, el encuentro nacional que reunió a 1.000 líderes del millón de familias del movimiento terminó con la consigna unánime de aumentar las invasiones y movilizaciones.
Sin la presencia de miembros del Gobierno, que tradicionalmente acompañaban las fiestas de aniversario del movimiento, el MST aboga por el asentamiento inmediato de otras 100.000 familias, la reforma agraria y cambios en la política agrícola.
La portavoz Marina Santos, miembro de la Coordinación Nacional del MST, señaló que el asentamiento de 370.000 familias y la recuperación de siete millones de hectáreas que estaban ilegalmente en manos de terratenientes se conquistó con la presión y movilización constante del grupo.
Santos reiteró el "descontento" con la conducción del tema agrario por parte del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien durante sus campañas electorales prometió la reforma.
Las celebraciones de la organización campesina comenzaron el último martes con la participación de delegados de 24 de los 27 estados brasileños e invitados de treinta países.
Fundado en 1985 en Curitiba, capital del sureño estado de Paraná, el MST es conocido por sus invasiones a latifundio y el apoyo como brazo social del ahora gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
Este sábado, la revista semanal de opinión Veja recordó en un informe que el MST se rige mediante un manual de "guerrilla", del que incluso podrían participar en su elaboración las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).