El Servicio Jesuita a Refugiados y Migrantes (SJRM) de la República Dominicana denunció hoy la situación de vulnerabilidad a que están expuestos los trabajadores haitianos en la nación caribeña.
De acuerdo con la organización, dichos trabajadores no cuentan con contratos escritos que garanticen condiciones de trabajo "dignas" como jornadas limitadas, descanso semanal, vacaciones pagadas y participación en los beneficios de la empresa.
En muchos casos, según el SJRM, a dichos trabajadores se les realizan descuentos salariales por conceptos de cuotas para la seguridad social y otros servicios que finalmente no reciben.
Mientras que en otros, denunció, los trabajadores migrantes son repatriados después de realizar el trabajo y sin recibir la debida remuneración.
La formalización de contratos de trabajo "es un mecanismo eficaz en la lucha contra la trata y tráfico de migrantes", subrayó la organización en un comunicado emitido por la conmemoración mañana del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Sin embargo, el SJRM destacó un fallo emitido el pasado 6 de noviembre por un tribunal dominicano a favor de 500 braceros haitianos que reclamaban a un consorcio privado de caña de azúcar la formalización de sus contratos laborales.
La decisión judicial afecta al ingenio Cristóbal Colón del Grupo Vicini, uno de los más antiguos de la industria de la caña de azúcar en la República Dominicana.
Los jesuitas pidieron hoy al Gobierno local ratificar la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migrantes y sus Familias.
Asimismo, solicitaron ratificar los convenios la Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativos a los trabajadores migrantes y sobre las migraciones en condiciones abusivas y la promoción de la igualdad de oportunidades a dichos trabajados.