Los mecánicos de la aerolínea australiana Qantas suspendieron hoy una huelga prevista para mañana por el temor a que la medida afecte a la seguridad de los pasajeros, informaron los medios locales.
El secretario federal de la Asociación Australiana de Mecánicos Aéreos Licenciados (ALAEA, siglas en inglés), Steve Purvinas, explicó que la decisión se debe a que "los mecánicos aéreos siempre tienen como prioridad la seguridad del público".
Purvinas dijo que se han registrado un "número creciente" de fallas técnicas en las últimas 48 horas.
Entre ellas se cuenta el incendio en uno de los motores en un vuelo a Singapur, un problema en el fuselaje de un avión de Qantas en Nueva Zelanda y reparaciones imprevistas en diversas naves, según la agencia de noticias local AAP.
Los mecánicos habían convocado a un paro de una hora el viernes en demanda de mejoras laborales y salariales, así como para protestar contra la actual política de subcontratar mano de obra en el extranjero para los servicios de mantenimiento y recortar los chequeos regulares.
Qantas anunció la cancelación de 31 vuelos y el retraso de otros 46 debido al paro de mañana, pero volvió a restaurarlos después de que se desconvocara la huelga.
"Unos 2.500 pasajeros iban a ser afectados por la medida, pero afortunadamente podremos restaurar los vuelos", dijo la portavoz de Qantas Olivia Wirth en declaraciones citadas por la radio ABC.
La aerolínea también informó de que los mecánicos tienen previsto otra huelga el próximo lunes y martes, tras acusarlos de jugar con los pasajeros.
La última huelga de los mecánicos se efectuó hace tres años y costó a la aerolínea unos cien millones de dólares.
Unas 6.000 personas forman parte de esta unidad, que representa el 20 por ciento de la plantilla de personal de Qantas, según datos de la compañía.
A las tensiones con los sindicatos y los problemas técnicos en sus aviones, se suma la decisión del Tribunal Supremo de Nueva Zelanda, que ayer ordenó a Qantas pagar una multa de 6,5 millones de dólares neozelandeses (4,79 millones de dólares/ 3,6 millones de euros) por manipular los precios del transporte de carga.