Decenas de uruguayos despidieron hoy el año 2008 con una verdadera "catarata" de agua que lanzada desde balcones empapó a otros tantos transeúntes y turistas en un festejo que año a año gana adeptos.
La Ciudad Vieja, zona financiera de Montevideo y habitualmente transitada por ejecutivos de negocios, cambió hoy su fisonomía con agua cayendo a raudales desde las oficinas y decenas de peatones empapados, pero de buen humor.
A ello se agrega que en la zona se ubica el Mercado del Puerto, centro gastronómico de las tradicionales parrilladas uruguayas, y donde cientos de nacionales y turistas despiden el año con festejos, bebiendo abundantemente y bailando al ritmo del candombe y sus tamboriles.
Otro de los rituales de los uruguayos en el último día del año se cumplió con el lanzamiento al aire de los calendarios de 2008, en muchos casos desde altas oficinas, dando la sensación de otra lluvia, pero de papel, y tapizando de blanco las calles del centro de la ciudad.