Los uruguayos participan mañana en las elecciones internas, consideradas las más engorrosas de la historia, para decidir quiénes serán los candidatos que se disputarán la Presidencia en los comicios generales del 25 de octubre.
"Por la gran cantidad de listas y las posibilidades que ello supone de voto cruzado estas serán las elecciones más complejas", destacó a Efe , Edgardo Martínez Zimarioff, uno de los cinco ministros de la Corte Electoral.
Además, señaló que han llegado al país "observadores de Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Panamá y Paraguay, entre otros países, para comprobar el proceso y sus resultados".
En las elecciones internas y simultáneas de todos los partidos políticos se eligen sus candidatos presidenciales de cara a las elecciones generales del 25 de octubre pero, además, las autoridades partidarias.
Unos 2.584.000 uruguayos pueden votar sobre 2.081 opciones.
Como cada uno de los precandidatos presidenciales de cada fuerza son apoyados por distintos sectores o grupos con sus propias listas, la multiplicidad de opciones creció a 2.801 en todo el país con 2.584.000 uruguayos habilitados para votar.
La gran cantidad de listas están relacionadas, además, que se definen las futuras autoridades de la gobernante coalición de izquierda Frente Amplio, del Partido Nacional o "Blanco", principal de la oposición, del Partido Colorado, tradicionalmente gobernante y ahora de capa caída, y el diminuto Partido Independiente, a nivel nacional, pero también en los diecinueve departamentos que componen el Uruguay.
Un total de 18.000 policías tendrán a su cargo la seguridad y a ellos se sumarán militares que serán los encargados de la custodia de las urnas.
"Se suspendieron las licencias y todos los efectivos estarán cumpliendo tareas o a las ordenes por eventualidades", destacó el viceministro del Interior, Ricardo Bernal.
En las elecciones internas, contrariamente a lo que sucede con las elecciones presidenciales, el voto no es obligatorio y como único antecedente similar, en 2004, concurrieron a las urnas aproximadamente la mitad de los que suelen participar en las generales.
El septuagenario ex líder guerrillero José "Pepe" Mujica, actual senador, es el favorito para ganar en la interna del Frente Amplio.
Mujica, ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del actual Gobierno, el primero de izquierda en la historia de Uruguay, tiene entre el 51 y el 59 por ciento de la preferencia en la interna de la coalición de izquierda, según las últimas encuestas difundidas esta semana.
A su frente, el también senador y ex ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, preferido del presidente Tabaré Vázquez (socialista) recibe el apoyo de entre el 30 y el 35 por ciento.
El tercer precandidato de la izquierda es el intendente de Canelones, el segundo departamento en importancia de Uruguay, el médico Marcos Carámbula, que tiene el respaldo de entre el 7 y el 10 por ciento en la interna, según las encuestas.
En el Partido Nacional o "Blanco", el ex presidente Luis Alberto Lacalle (1990-1995) lidera todas las encuestas con entre el 57 y el 51 por ciento.
Lacalle, que durante meses mantuvo un pulso con el senador Jorge Larrañaga, parece tener definida a su favor la contienda.
Larrañaga recibe el apoyo de entre el 41 y el 35 por ciento en la interna nacionalista aunque fue muy critico con las empresas encuestadoras.
"Algunas encuestas tienen un error tan enorme, que me mueven a risa", dijo el senador.
En el Partido Colorado el panorama es, todavía, más claro y Pedro Bordaberry, que carga con la "mochila" de ser hijo de Juan María Bordaberry, presidente democrático devenido en dictador tras el golpe de Estado de 1973 del que hoy se cumplen 36 años, tiene el respaldo de entre el 77% y el 67% de quienes se definen como votantes o simpatizantes colorados.
Lejos están el ex vicepresidente Luis Hierro López, con el 18 por ciento y el diputado José Amorin Batlle, con el 14 por ciento.
El diminuto Partido Independiente es el único que tiene un solo precandidato a la presidencia, Pablo Mieres, pero igual participa en las elecciones internas para definir las autoridades partidarias.
A estos se suman otros cinco partidos con presencia apenas testimonial y sin representantes en el Parlamento.
El Frente Amplio elige entre candidatos muy distintos, pero complementarios
Un ex guerrillero popular y populista, un ortodoxo profesor de economía y un médico y alcalde adorado por sus paisanos son las tres opciones distintas, pero complementarias que compiten por liderar al gobernante uruguayo Frente Amplio en los comicios nacionales del próximo 25 de octubre.
Los tres se disputan mañana la candidatura oficial de la coalición en el Gobierno para los comicios de octubre, en unas elecciones internas a los partidos políticos uruguayos que han abierto brechas en el seno de las formaciones, pero sin llegar a resquebrajarlas.
De aspecto rústico y con una directa forma de hablar, José Alberto "El Pepe" Mujica Cordano, de 74 años, lidera todas las encuestas, con un perfil izquierdista y popular que encandila a las clases menos favorecidas.
El ex ministro de Ganadería, que durante la dictadura militar uruguaya (1973-1985) estuvo encarcelado por formar parte de la cúpula del grupo guerrillero de los tupamaros, enfocó su campaña en las políticas sociales y educativas para los pobres, al tiempo que trató de tranquilizar a empresarios y e inversores.
"Duerman tranquilos, no va a haber ni expropiación ni cualquier disparate como ocurre en Venezuela", reiteró Mujica esta semana.
Pero tampoco se ha mordido la lengua a la hora de criticar aspectos importantes del sistema económico uruguayo, como el secreto bancario, lo que le valió duras críticas desde su propio partido.
Sin embargo, según dijo a Efe el sociólogo y coordinador general de la empresa de análisis político Factum, Eduardo Botinelli, si bien las diferencias con sus rivales en las internas son notorias, el papel de las políticas "radicales o moderadas" no tiene tanta importancia como las "formas" a la hora de explicar la predilección por un candidato.
"La gente se identifica con el candidato, y esto está muy claro en el caso de Mujica, se ven a sí mismos en su ideal de país y en su forma de hablar", apuntó Botinelli.
Pese a todo, el sociólogo destacó que para ganar en las elecciones generales, a Mujica "no le basta con eso, necesita un perfil más serio y aplomado, de centro, para un electorado más clásico".
Y ese perfil responde directamente al otro gran candidato frenteamplista, Danilo Ángel Astori Saragosa, veterano militante socialista y ex decano de la facultad de Económicas de la Universidad de la República.
Astori, que fue el primer ministro de Economía de izquierdas de la historia del país tras la victoria del Frente Amplio en 2004, ha querido durante la campaña identificarse como el continuador de la política del presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, y promete mantener la inversión social sin espantar a los inversores.
Pese a contar con el apoyo explícito del presidente de la República y a lanzar continuos ataques a las propuestas económicas de Mujica, Astori no ha podido recortar la distancia de casi 15 puntos que le separan de él.
Además, el grave ataque de neumonía que lo mantuvo ingresado en el área de cuidados intensivos de un hospital de Montevideo durante casi un mes en mitad de la campaña electoral parece haber jugado en su contra.
De hecho, aún no se sabe si Astori acudirá a la sede de su partido para festejar las primarias sea o no sea el ganador, lo que, según Botinelli, puede tener mucha significación a la hora de contar con él para otros puestos en el Gobierno.
La polarización entre Mujica y Astori abrió lugar para un tercer candidato como Marcos Gustavo Carámbula Volpi, un ex militante comunista, médico de profesión y alcalde de la localidad de Canelones, la segunda más poblada del país, en donde su gestión goza de una popularidad superior al 60 por ciento.
De aspecto simpático, con unas gruesas gafas y boina, Carámbula ocupa el tercer puesto según las encuestas, con cerca de un 10 por ciento de intención de voto.
"Si bien es difícil que gane, Carámbula es una figura de equilibrio interno que atrae votos de fuera, de gente que no encontraba su candidato para votar al Frente", explicó Botinelli.
Aun así, los tres postulantes y sus equipos son conscientes de que, gane quien gane las internas, los puestos de responsabilidad para un eventual segundo Gobierno del FA y el candidato a vicepresidente saldrán con toda seguridad de entre ellos.
Consciente de su popularidad, Mujica no ha parado de repetir que quiere a Astori para ocupar la vicepresidencia y a gente de su equipo para llevar la economía, mientras que los astoristas, si bien se niegan a aceptar nada antes de las elecciones, no hacen ascos a un eventual pacto postelectoral.
Los analistas coinciden en que, pase lo que pase, las elecciones internas no parecen que vayan a generar una grave división en una coalición, además, acostumbrada al debate interno desde su fundación.