El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó hoy a los trabajadores de una fábrica de automóviles junto a la candidata oficialista a la Presidencia, Dilma Rousseff, en un acto de campaña que recordó el pasado sindicalista del mandatario.
Al amanecer, Lula se dirigió a los centenares de empleados en las afueras de la fábrica de Mercedes-Benz en Sao Bernardo do Campo, municipio a 25 kilómetros de Sao Paulo, y recordó que su carrera política había empezado como sindicalista en esa misma ciudad, hace 41 años.
"Como antes de ser presidente fui metalúrgico, no seré solo un ayudante de Dilma para mejorar las cosas para estas personas", dijo el presidente, quien prometió no olvidarse de los trabajadores y sindicatos cuando deje su cargo el próximo 1 de enero.
Fiel a su reputación de líder carismático, Lula, vestido de manera informal, abrazó y conversó con varios empleados de la planta, que antes de comenzar su turno laboral se agruparon en las afueras de la factoría al lado de los políticos para sacarse fotos y expresarles su apoyo.
Rousseff, ungida por Lula como candidata presidencial del Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones del próximo 3 de octubre, lidera todas encuestas sobre intención de voto.
Según el último sondeo de la empresa Datafolha, divulgado el pasado sábado, Rousseff tiene el 47% de las intenciones de voto, una ventaja de 17 puntos frente a su principal opositor, José Serra, abanderado del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Además de Lula y Rousseff estuvieron en el acto la esposa del mandatario, Marisa Leticia Lula da Silva, y otros políticos del PT, como Aloisio Mercadante, candidato a gobernador de Sao Paulo, y Marta Suplicy, aspirante al senado.
En un breve discurso, Rousseff habló de su compromiso con los trabajadores brasileños y les prometió que cuidará de sus derechos.