El ministro peruano de Comercio Exterior, Martín Pérez, valoró la "receptividad" del presidente de Ecuador, Rafael Correa, en la reunión que mantuvieron hoy en Quito dentro de la gira suramericana que inició para pedir a los países de la región que acepten la propuesta de su Gobierno contra el armamentismo.
Pérez calificó la reunión como "amigable, cercana, muy cómoda, muy abierta", donde "la receptividad del presidente Correa ha sido muy grande".
"Le he explicado un poco el planteamiento del presidente (peruano Alan) García respecto a este Protocolo de paz, seguridad y cooperación entre los países miembros de la Unasur" (Unión de Naciones Suramericanas), comentó el ministro en una entrevista concedida a Efe.
La propuesta peruana contra el armamentismo, que empezó a presentarse en Argentina el pasado martes, "busca que los conflictos o las diferencias entre los países de la Unasur sean canalizados a través del Derecho Internacional y no del uso de la fuerza", explicó Pérez.
Este protocolo, que incluye "la reducción del 3 por ciento en gasto militar" y de un 15 por ciento de los gastos en nuevo equipamiento bélico, va de la mano de una lucha contra los altos índices de pobreza en Latinoamérica que denuncia Perú, añadió.
"En los próximos años significaría que, de los 200.000 millones de dólares que gastarían los países de la Unasur en presupuestos corrientes de gastos militares y de los 35.000 millones en compras de armas, con ese dinero ahorrado podríamos sacar a 10 millones de latinoamericanos de la pobreza", justificó Pérez.
"Latinoamérica tiene hoy en día 200 millones de pobres", apuntó el ministro, para quien "es un crimen estar gastando tantos miles de millones de dólares en armas".
No obstante, Pérez advirtió que con Correa analizaron la necesidad de almacenar los recursos ahorrados del gasto militar en unas "cuentas especiales", de modo que "ese ahorro vaya directamente a la lucha contra la pobreza, ya sea en programas sociales o en otras cosas".
Aunque "si es que (el ahorro) no va solamente a necesidades sociales y va al desarrollo de las naciones, (no importaría) que no salgan 10 millones (de pobres), pero con que salgan 5 millones, también todos estaríamos satisfechos", añadió el funcionario peruano.
Otro de los elementos que incluye la propuesta de Perú es la creación de una "fuerza suramericana de paz e integración", que lo que buscaría es que, "en el hipotético e indeseado caso de que hubiera una agresión externa o intrarregional, esta fuerza de paz participe en la defensa del país agredido", explicó Pérez.
El ministro recordó que Suramérica ya tiene hoy día contribuciones a la fuerza multinacional de la ONU en Haití y planteó que sería "interesante" poder implementar "un sistema similar, como los Cascos Azules, podrían ser los verdes o los blancos".
La creación de esta fuerza suramericana sería una medida "disuasoria", puesto que "ningún agresor intrarregional va a querer pelear con toda la región", dijo Pérez, que encontró otras virtudes a la propuesta.
"También podría ser interesante ante una calamidad, un terremoto, un alud, que puedan movilizarse de forma conjunta estas fuerzas de paz y cooperación", señaló.
Ante el apoyo que ha recibido por parte de Ecuador, Pérez está "seguro" de que la respuesta de los demás países de la región también va a ser "muy positiva".
"No tengo ninguna duda de que tiene y va a tener una gran acogida" este planteamiento que, "por supuesto, es realista, no es utópico", y del que Perú espera resultados "en cinco años, cuando menos", recalcó el ministro.
"En el siglo XXI no podemos estar pensando en cómo nos matamos, sino en cómo vivimos mejor", concluyó Pérez.