El Gobierno boliviano atacó hoy otra vez a la Corte Suprema y anunció que el presidente Evo Morales no asistirá a la inauguración de sus actividades la próxima semana porque a su juicio varios jueces actúan de forma política y rechazan el proyecto de una nueva Constitución.
El ministro de Defensa, el abogado Walker San Miguel, sostuvo que en un año en que se espera tener una nueva Carta Magna "resulta francamente imposible" que Morales asista a un acto junto a magistrados que están "vinculados" al "pasado político y partidario" de anteriores Gobiernos.
San Miguel señaló que ningún miembro del Ejecutivo asistirá a los actos programados para el próximo miércoles 7 en la ciudad sureña de Sucre, sede del Poder Judicial, una región donde hay una fuerte oposición al gobernante boliviano.
La líder quechua Savina Cuéllar, gobernadora de Chuquisaca, cuya capital es Sucre, es una férrea opositora a Morales y al proyecto de nueva Carta Magna, que será sometido a un referendo nacional el próximo 25 de enero.
El texto constitucional propone que los nuevos magistrados de la Corte Suprema sean elegidos por votación con el propósito, según el Ejecutivo, de que las designaciones sean directas y por méritos y no por acuerdos políticos entre los partidos.
El ministro de Defensa Legal de las Recuperaciones Estatales, Héctor Arce, lamentó que "se haya marginado" al presidente en la lista de oradores del acto del Supremo y lo achacó a un acto de "racismo y discriminación en contra de un presidente indígena".
Arce instó al presidente del tribunal supremo, Eddy Fernández, a aclarar el retraso en los juicios a ex autoridades y en "procesos de gran trascendencia para los derechos humanos y la economía nacional que están a punto de prescribir".
Concretamente, Arce se refirió a la dilación en el juicio contra ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores que están acusados de genocidio por la muerte de 60 personas en 2003 a causa de la represión de protestas sociales.
En Sucre, Fernández se limitó a decir hoy a Radio Panamericana que si finalmente Morales no asiste a los actos de la Corte Suprema, "no solo será un desaire al Poder Judicial, sino un desaire al pueblo boliviano".
También dijo que si Morales pretende hacer uso de la palabra en el evento, se le puede conceder un espacio, ante las versiones de que el mandatario no va a Sucre en realidad porque en la agenda no tenía consignada una intervención.