El Gobierno uruguayo designó hoy al contraalmirante Alberto Caramés como nuevo comandante en jefe de la Armada, que tendrá la misión de sacar a la fuerza armada de la crisis causada por los escándalos de corrupción en su seno.
El ministro de Defensa, Luis Rosadilla, informó de la designación de Caramés -si bien aún no la confirmó oficialmente- a los principales líderes de la oposición, quienes transmitieron esa información a los medios locales.
Caramés, uno de los cinco contraalmirantes con los que cuenta la Armada uruguaya, ocupará el cargo que hoy en día ejerce de forma provisional el también contraalmirante Hugo Viglietti.
Según informa el diario El Observador, Caramés era el candidato favorito de Mujica para ocupar el cargo cuando asumió la presidencia.
El anterior comandante en jefe, el almirante Oscar Debali, dimitió a principios de mes después de que se conociera que uno de su sobrinos, también militar, estaba implicado en uno de los escándalos de corrupción que salpicaron al cuerpo en las últimas semanas.
Una investigación judicial que comenzó tras una denuncia anónima reveló, entre otras irregularidades, una extensa maniobra de fraude para efectuar compras falsas de material desarrollada por varios oficiales.
Por este caso, la Justicia ordenó procesar al ex comandante de la Armada, Juan Fernández, que se desempeñó entre 2006 y 2010, y de otros tres altos oficiales del cuerpo.
Estos escándalos de corrupción han provocado un terremoto en el seno de la fuerza, en la que varios oficiales han sido destituidos y en la que se ordenó el traslado inmediato a otros destinos de los responsables de las áreas económicas.
Todos los líderes de la oposición política se han mostrado favorables a la decisión del ministro, tal y como han hecho desde que comenzaron las investigaciones en la Armada.