Los ministros alemanes de Economía y Asuntos Exteriores, Michael Glos y Frank-Walter Steinmeier respectivamente, pidieron hoy a Moscú que mantenga el suministro de gas a Europa, después de que el consorcio gasístico ruso Gazprom suspendiera hoy el suministro a Ucrania.
El conflicto deriva de una disputa comercial entre esa compañía y la empresa estatal ucraniana Naftogas, aunque Rusia ha apuntado que mantendrá las exportaciones a la Unión Europea (UE).
Steinmeier se puso en contacto con sus colegas ruso y ucraniano para instarles a que busquen una solución al conflicto de forma "intensa y constructiva", informó hoy el Ministerio de Exteriores.
Por su parte, Glos manifestó que los problemas bilaterales entre países "no deben conducir a que dejen de cumplirse las obligaciones contractuales" previas establecidas con terceras partes.
Explicó que la disputa energética entre Rusia y Ucrania no afectará al suministro de gas en Alemania puesto que los proveedores alemanes se han preparado y han adoptado las "medidas necesarias" para poder "reaccionar de forma adecuada" a una suspensión de suministro de estas características.
La UE también ha exigido que se respeten los compromisos de suministro y tránsito de gas ruso a los países comunitarios y que no se vean afectados por el conflicto comercial entre Moscú y Kiev.
Aproximadamente el 80 por ciento del gas natural que Gazprom vende a Europa transita a través del territorio ucraniano y el resto se transporta por Bielorrusia.
El gas ruso supone aproximadamente el 25 por ciento del consumo total de este combustible en la UE y un 40 por ciento de las importaciones comunitarias.