Catalanes estarían violentando la ley
- Si Cataluña decide sacar las urnas a la calle, pese a una prohibición expresa del Alto Tribunal, el resultado no será reconocido y el Estado puede incluso suspender la autonomía catalana. Este es un escenario que Rajoy no quiso valorar. El gobierno catalán ya ha empezado a publicitar el plebiscito entre los 5 millones de votantes llamados teóricamente a participar. La consulta catalana, a diferencia de la celebrada recientemente en Escocia, plantea una doble pregunta. La primera sería “¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado?'', sin especificar qué tipo o si dentro o fuera de España. Solo la respuesta afirmativa permitiría contestar un segundo interrogante: “¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado independiente?''.
El Tribunal Constitucional, máximo órgano judicial de España, suspendió por unanimidad el referéndum separatista convocado por la región de Cataluña el 9 de noviembre.
La medida deja al Gobierno catalán sin cobertura legal para organizar el plebiscito.

El pleno del Alto Tribunal, formado por 12 magistrados, se reunió ayer con carácter extraordinario y admitió a trámite sendos recursos de inconstitucionalidad contra la convocatoria catalana presentados por el Gobierno horas antes. La decisión de los jueces suspende cautelarmente la consulta durante cinco meses. Si el Constitucional no adopta una resolución firme sobre su legalidad en ese plazo, la suspensión se puede prorrogar.
Este escenario era el desenlace previsible de uno de los mayores conflictos territoriales vividos en España en los últimos tiempos.
Desde que en 2012 las autoridades catalanas plantearon la posibilidad de un referéndum para separarse del resto del país, el Gobierno Nacional siempre respondió que no lo permitiría.
Queda la duda de cuál será el siguiente paso del Gobierno catalán. El presidente regional Artur Mas ha dicho en reiteradas ocasiones que cumplirá la ley, pero también que se votará el 9 de noviembre.
Mas firmó el decreto de convocatoria el sábado. Y la maquinaria del Estado español ha tardado horas en paralizarlo.
El presidente español, Mariano Rajoy, reunió el Consejo de Ministros a primera hora de ayer para tramitar los recursos. Rajoy dijo que la consulta, tal y como está planteada, “atenta gravemente contra el derecho de todos los españoles”, pero dejó la puerta abierta a una reforma constitucional que recoja las aspiraciones de mayor autonomía en Cataluña.
“No hay nada ni nadie que pueda privar a todos los españoles del derecho a decidir lo que es su país”, dijo Rajoy. “Creo que aún estamos a tiempo de enderezar el rumbo, de superar una dialéctica estéril de confrontación y buscar un diálogo fructífero”.
“Todo el diálogo dentro de la ley, pero ninguno fuera de la ley”, añadió.