Dato
- Venezuela es uno de los países más violentos de la región con una tasa de homicidios que, según registros oficiales, está en 39 por cada 100,000 habitantes, pero que de acuerdo a cálculos la ONG Observatorio Venezolano de Violencia cerró el año pasado en 79 por cada 100,000 habitantes.
- La criminalidad es considerada como el principal problema que agobia a los venezolanos.
El asesinato del diputado oficialista Robert Serra y su pareja fue un hecho planificado y organizado, afirmó el ministro de Relaciones Interiores en relación con el crimen que ha generado conmoción en el país, agobiado por una creciente criminalidad.
“No se trata de un hecho azaroso cometido por la delincuencia común. Estamos en presencia de un homicidio intencional, planificado y ejecutado con gran precisión”, dijo el ministro, mayor general retirado Miguel Rodríguez Torres, al informar los resultados de las primeras investigaciones del asesinato de Serra y su pareja María Herrera, ocurrido la noche del miércoles en la barriada popular La Pastora, al norte de la capital.
El ministro indicó, en una transmisión de la televisora estatal, que el homicidio del congresista y Herrera fue una “macabra encomienda” que se realizó con “mucha técnica” en un tiempo entre 15 y 20 minutos, y “utilizando un arma de tipo punzopenetrante, la cual produjo la muerte por un shock hipovolémico (hemorragia) en ambas personas”.
El funcionario no aportó detalles sobre el posible móvil de los asesinatos, y solo dijo que se espera que la policía judicial dé prontamente con los autores materiales e intelectuales del hecho.
El diputado Roberto Serra, de 27 años, y su pareja fueron localizados muertos en una vivienda en La Pastora que era utilizada por el congresista para reuniones políticas, según informaron los vecinos.
Cerca de una decena de miembros de la policía judicial acudió al sitio del asesinato, una humilde casa de dos pisos de fachada amarilla clara con relieves rojos que tiene una puerta de madera protegida por una reja blanca, para iniciar las investigaciones, recabar las pruebas y entrevistar algunos de los vecinos y personas vinculadas a los fallecidos.
“Me da tristeza que lo hayan matado”, afirmó Mireya Midolo, una vecina del congresista, al reconocer que le generó mucha extrañeza que al momento del asesinato de Serra no se encontraba en la vivienda ninguno de los numerosos escoltas que solían acompañarlo frecuentemente.