MEHMET ALI AGCA, el pistolero turco que hirió a tiros al Papa Juan Pablo II en 1981, saldrá en libertad hoy, prometiendo cambiar su actitud y proponerse a ser un "defensor de la paz".
Agca indicó que "quiere extender la mano de la paz y la amistad a todos. Quiero participar en la lucha por la democracia y la cultura", dijo su abogado, Mustafa Demirbag, a The Associated Press en su oficina. La libertad de Agca está prevista para hoy.
Una corte turca resolvió poner en libertad al pistolero de 48 años por cumplir su condena en el país.
Agca fue extraditado a Turquía en el 2000 después de pasar 20 años en una cárcel italiana por herir a tiros al Papa en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981.
"Agca no ha recibido un trato especial, se beneficia con las leyes vigentes", dijo Demirbag.
Juan Pablo, que murió en abril pasado, se reunió con Agca en la cárcel de Rebibbia en 1983 y lo perdonó. Aún se desconoce exactamente el motivo del ataque.
La corte anunció su decisión la semana pasada. Según Demirbag, Agca había solicitado su excarcelación hace más de nueve meses.
"Le comuniqué la decisión de la corte el viernes. Se mostró sorprendido, pero no emocionado", dijo Demirbag.
Tres investigaciones, dos juicios, un solo condenado y muchos puntos sin aclarar, como la supuesta implicación de los servicios secretos búlgaros (la llamada "pista búlgara") y soviéticos, componen un caso que más de 24 años después sigue originando sorpresas.
Ali Agca no es ajeno a la confusión. Es más, ha contribuido permanentemente a ella, con versiones contradictorias y anuncios de que iba a contar la verdad de los hechos.
El último de estos anuncios lo hizo el pasado julio, en una entrevista con un semanario búlgaro, al señalar que estaba escribiendo un libro en el que diría "toda la verdad" sobre lo ocurrido en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981.
El 31 de marzo, dos días antes de la muerte de Juan Pablo II y en una entrevista con el diario italiano "La Repubblica", Agca admitió que mintió en varias ocasiones con sus distintas y contradictorias versiones.
El Vaticano siempre ha insistido en que el atentado no se produjo por casualidad y nunca ha querido considerarlo un caso archivado.
El diario de la Santa Sede "LOsservatore Romano" recordaba el 12 de mayo de 2003 que para muchos Juan Pablo II era un Pontífice "molesto" y de ahí el deseo de eliminarle.
Tres años antes, Agca había trasladado a su abogada, Marina Magistrelli, la certeza de que había sido "un instrumento inconsciente de un plan misterioso".
Lo hizo después de que el cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, anunciara la pronta revelación del tercer secreto de Fátima, que el Vaticano difundió el 26 de junio de 2000.
En uno de los párrafos del texto redactado por la vidente Lucía dos Santos se habla de un "obispo vestido de blanco" que muere a manos de "un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de armas de fuego y flechas".
Los "misterios de Fátima" intrigaban mucho a Ali Agca, que en la famosa visita que Juan Pablo II le hace el 27 de diciembre de 1983 en la prisión romana de Rebibbia, le pregunta qué es el tercer secreto de Fátima.
Posteriormente trascendió que también le preguntó al Papa por qué no había muerto, ya que él era un buen tirador y le apuntó al pecho para matarle y que Juan Pablo II le respondió que había sobrevivido "porque usted no tuvo en cuenta a la Virgen de Fátima".
Ese 13 de mayo de 1981 Karol Wojtyla llevaba colgada al cuello la medalla de la Virgen de Fátima, que le permitió repetir en adelante que una mano disparó -la del turco- y otra -la de la Virgen- desvió la bala y le salvó la vida.
La "mano que disparó" contra el Papa pertenecía a Agca, un joven de 22 años que había huido en 1979 de la justicia turca tras una sentencia a muerte por el asesinato del periodista Abdi Ipekci.
En su fuga, Ali Agca pasó primero por Bulgaria y luego viajó a Alemania, Italia, Suiza, España y Túnez, antes de presentarse en la plaza de San Pedro, armado de una pistola "Browning" de nueve milímetros.
Atacante del Papa sale hoy en libertad
Agca afirmó que el atentado fue "decidido" por "Dios" y lo ligó al tercer secreto de Fátima.