Los fallecidos por dengue hemorrágico en lo que va de año en Bolivia ascienden a 13, informó hoy el Gobierno, que también detectó un brote de malaria en tres departamentos del país.
El director nacional de Epidemiología, Juan Carlos Arraya, confirmó a los medios que ya son 13 los fallecidos por dengue hemorrágico, la forma más virulenta de la enfermedad, mientras en su modalidad "clásica" son casi 22.000 los casos detectados, entre sospechosos y confirmados.
El dengue, enfermedad que transmite el mosquito "aedes aegypti", provoca fiebres altas, dolor de cabeza, vómitos y erupciones en la piel, y puede ser mortal en su modalidad hemorrágica, que se presenta cuando una persona es infectada por segunda vez por el insecto.
Bolivia sufre la mayor epidemia de la enfermedad en la última década y solicitó la semana pasada ayuda internacional, ya que estima que son necesarios dos millones de dólares y 500 fumigadoras para encarar esta emergencia sanitaria.
Arraya, además, comentó que "está bajo control" el brote de malaria detectado en los departamentos de Beni (noreste), Pando (norte) y Tarija (sur), regiones en las que, según los medios, son ya más de 300 los casos.
"Está dentro de lo normal. En realidad, la malaria está bajando sistemáticamente en los últimos tres años", explicó el funcionario.
La malaria o paludismo es una enfermedad parasitaria que se transmite por la picadura de la hembra del mosquito "anófeles" y que causa más de un millón de muertes al año, en un 80 por ciento de niños, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).