El tamaño de una bebé al nacer podría estar vinculado al riesgo de desarrollar cáncer de mama durante su vida.
Esa es la conclusión de una investigación publicada en la revista de la Biblioteca Pública de Ciencias de Estados Unidos, PLoS Medicine.
Según los autores, entre mayor el tamaño, más el riesgo de la enfermedad.
La investigación comparó los datos de 32 estudios publicados y no publicados que habían recogido información sobre el tamaño de una recién nacida y la incidencia de cáncer.
Los estudios incluían 22,058 casos de cáncer de mama entre un total de 600,000 mujeres, la mayoría en países desarrollados.
En los análisis de las mujeres que tenían registros de nacimiento, descubrieron que un incremento de 0,5 kg en el peso al nacer estaba asociado a un aumento de 7% en el riesgo de cáncer de mama.
Según los autores, la longitud y la circunferencia de la cabeza también estaban vinculados al riesgo de la enfermedad.
Y de las tres medidas analizadas, agregan, el indicador independiente de riesgo más fuerte parece ser la longitud al nacer.
Susceptibilidad.
"Nuestro estudio indica que el tamaño de la recién nacida es un indicador de la susceptibilidad que tendrá al cáncer de mama en la vida adulta" afirma Isabel dos Santos Silva, profesora de epidemiología de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien dirigió la investigación.
"Y esta asociación del tamaño al nacer y el cáncer de mama parece ser totalmente independiente de los factores de riesgo de cáncer conocidos", agrega.
La científica explica que hasta ahora se conoce muy poco sobre cómo el ambiente prenatal afecta el riesgo de cáncer de mama en la adultez.
Y ahora será necesario llevar a cabo más investigaciones para desvelar cuáles son los mecanismos biológicos que subyacen tras esta asociación entre tamaño al nacer y riesgo de cáncer.
Estudios en el pasado ya han identificado una asociación entre el tamaño del recién nacido, que se cree podría ser un indicador del medio ambiente prenatal, y el subsecuente riesgo de cáncer de mama.
Pero tal como señalan los autores, los resultados de estos estudios habían sido inconsistentes.
Ahora, sin embargo, por primera vez este estudio ofrece evidencia clara de dicha asociación.