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Benedicto XVI asegura que estará ‘oculto del mundo’

El papa se reunió con obispos y sacerdotes de su diócesis para despedirse y dejar claro que su retiro será total y que se mantendrá apartado del mundo. Aún se desconoce qué título llevará el papa luego de su retiro de las actividades papales, ya que otro ocupará su lugar a mediados o finales de marzo.


Ciudad del Vaticano (EFE) / EFE
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Mensajes

  • “Pienso en particular en los atentados contra la unidad de la Iglesia y en las divisiones en el cuerpo eclesial”.
  • Jesús denunció la “hipocresía religiosa, el comportamiento de quienes buscan el aplauso y la aprobación del público”.
  • “El verdadero discípulo no sirve a sí mismo o al público, sino a su Señor, de manera sencilla, simple y generosa”, subrayó el papa, quien añadió que el testimonio del cristiano será más incisivo cuanto menos busque la gloria.
  • “Atravesar el corazón y no los vestidos. En nuestros días son muchos los que están dispuestos a rajarse las vestiduras ante escándalos e injusticias -naturalmente, las cometidas por otros-, pero pocos parecen dispuestos a actuar sobre su propia conciencia e intenciones, dejando que el Señor transforme, renueve y convierta”.

Benedicto XVI se despidió de los obispos y sacerdotes de su diócesis, Roma, a los que dijo que, aunque renuncia al papado y quedará “oculto para el mundo”, siempre estará unido a ellos en las plegarias.

“He notado siempre vuestra presencia física y, aunque me retiro para rezar, sé que siempre estaréis cerca de mí, aunque para el mundo permanezca oculto”, afirmó el papa ante el cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini; los obispos auxiliares y varios centenares de sacerdotes de la diócesis romana, cuyo titular es él como el obispo de Roma.

El encuentro, celebrado en el Aula Pablo VI del Vaticano, estaba previsto antes de que Benedicto XVI anunciara el pasado día 11 que renunciará al papado el 28 de febrero; por eso adquirió un significado mayor, ya que ha sido la última vez que se reúne con toda su diócesis.

Benedicto XVI llegó al Aula Pablo VI apoyándose en un bastón, mientras los aplausos se mezclaban con el canto “Tu sei Petrus” (Tu eres Pedro).

El papa respondió con una amplia sonrisa y dando varias veces las gracias por las muestras de cariño ofrecidas, y una vez sentado, detrás de una mesa, habló con ellos, sin texto, del Concilio Vaticano II, como estaba previsto.

Con la voz en algunos momentos ronca y aspecto algo cansado, el pontífice habló ininterrumpidamente durante una hora, en medio del silencio de sus sacerdotes, sabedores de que era la última vez que le escuchaban en un discurso dirigido expresamente a ellos.

El papa resaltó la validez del Concilio, lo que ha supuesto para la Iglesia católica y la importancia de los documentos emanados del mismo.

Benedicto XVI, quien participó en el mismo, aseguró que aún queda mucho por hacer, que la lectura del Concilio que lanzó a la Iglesia hacia el tercer milenio aún no ha sido completada y que hay que seguir mirando en él para construir la Iglesia del futuro.

Subrayó Benedicto XVI el ecumenismo y la potenciación del diálogo con las otras iglesias y con las otras religiones, especialmente con la judía, entre los logros del Concilio, y como un anciano con la cabeza muy lúcida recordó aquellos años y aquel evento, “al que acudimos con entusiasmo, que se veía como un nuevo Pentecostés”.

Aunque Benedicto XVI dijo al principio de la charla que debido a las condiciones de su edad -casi 86 años- no podía preparar un gran discurso, durante la hora que habló sin texto delante mostró una memoria prodigiosa.

El encuentro concluyó con un larguísimo aplauso, que, según el portavoz vaticano, Federico Lombardi, no habría acabado nunca si el propio papa no hubiera dicho: “Vamos a rezar el Padrenuestro”.

Lombardi informó por otra parte que el secretario del papa y prefecto de la Casa Pontificia, Georg Ganswein, y las cuatro laicas consagradas de la comunidad “Memores Domini” que cuidan al pontífice acompañarán a Benedicto XVI durante su estancia en Castel Gandolfo y después en el monasterio del Vaticano donde se alojará una vez deje el papado.

El portavoz precisó que todavía no hay una “indicación precisa” sobre el título que recibirá cuando abandone el pontificado e indicó que, “como es lógico y normal”, Benedicto XVI mantendrá el nombre.

También manifestó que, aunque ya no sea papa, la seguridad de Ratzinger correrá a cargo de la Gendarmería vaticana.

 

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863139
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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