Si usted tiene pensado viajar a Beijing a los Juegos Olímpicos debe saber que los chinos se han esmerado por ofrecerle la mejor cara de su país.
Sin embargo, el país asiático ha adoptado una serie de medidas para ofrecer su mejor rostro a los turistas. Además ha desarrollado tecnología sorprendente e innovadora.
Al punto que cualquiera pareja que se bese delante de una cámara de vigilancia durante los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 puede verse sorprendida por la policía, ya que las cámaras detectarán este gesto amoroso como "secuestro" o "robo".
"Los actos íntimos de los amantes serán clasificados en primer lugar por las computadoras como ’secuestro’ o ‘robo’, ya que los sistemas de cámaras están programados para responder a violaciones del espacio privado y los denunciarán al centro de mando", informó la agencia oficial Xinhua.
Según el Buró de Seguridad Pública, "los actos sospechosos u objetos detectados por las cámaras serán denunciados de forma automática".
Los efectivos que estén de guardia en ese distrito decidirán qué medidas tomar ante la señal enviada por la cámara en función de si consideran que se trate o no de una situación de peligro real.
La sede olímpica muestra a partir del viernes señales bilingües con un símbolo que representa un "ojo negro" y que indicarán que se está "entrando en una zona de seguridad vigilada por cámaras". "Las señales recordarán al público que deben comportarse bien en los lugares públicos y les recordará que protejan su privacidad en esas zonas", explica la agencia estatal de noticias citando fuentes del Buró.
Estudio de campo.
Una encuesta reciente señalaba que a los chinos les parece de peor gusto besarse en público que escupir, siendo esta segunda una costumbre muy frecuente que molesta a los turistas y contra la que la futura sede olímpica ha puesto ya en marcha diversas campañas sin gran éxito.
Las cámaras de vigilancia en Beijing están controladas por tres niveles de mando (calles, distritos y municipio). Además, las áreas de transporte, seguridad pública, instalaciones públicas y mantenimiento cuentan todas con sus propias cámaras de vigilancia.
Según datos municipales más de 200,000 cámaras velan por la seguridad de los chinos y de los visitantes olímpicos durante los Juegos.