La presidenta brasileña Dilma Rousseff promulgó una ley que penaliza con dureza los asesinatos de mujeres por violencia doméstica o discriminación y tipifica estos crímenes como femicidios.
Rousseff señaló que castigar estos asesinatos con más severidad ayudará a combatir la violencia de género en Brasil.
“Tenemos la obligación de combatir esa violencia que tiene su origen en la intolerancia, la discriminación”, resaltó la mandataria, tras firmar la Ley de Femicidio. “La cultura machista ve como algo normal la agresión a la mujer por el hecho de ser mujer”.
Al calificar esos asesinatos como femicidios, bajo un modelo de la ley brasileña que endurece castigos para los llamados “crímenes aberrantes”, las sentencias se elevan de entre 12 a 30 años de prisión. El código penal establece sentencias de entre ocho y 20 años para los homicidios. Además, antes de ser condenados, los sospechosos no tienen derecho a libertad bajo fianza y después de la condena no pueden solicitar amnistía y el plazo para obtener la libertad condicional es mayor.
Dato
- La nueva ley también estipula penas aun más severas si las víctimas son mujeres embarazadas, que acaban de dar a luz, niñas menores de 14 años, mujeres mayores de 60 años o personas con discapacidades. También aplica penas mayores si el asesinato es cometido en presencia de algún hijo o padre de la víctima.