El ministerio británico de Defensa informó ayer que los ocho soldados británicos detenidos el lunes de la semana pasada y liberados tres días después por Irán no entraron en aguas iraníes por error, sino que fueron forzados.
En una declaración escrita al Parlamento, el ministro Geoff Hoon explicó que los hombres, equipados con radares de última generación, no cometieron un error, sino que "fueron escoltados por la fuerza a aguas jurisdiccionales iraníes".
El ministerio ha llegado a esta conclusión al escuchar la versión de los soldados y analizar el material registrado en sus equipos.
Los ocho soldados fueron detenidos por las autoridades iraníes cuando navegaban en tres embarcaciones por el canal Shatt Al Arab, fronterizo entre Iraq e Irán, hacia la ciudad iraquí de Basora, a fin de entregar uno de los botes a la nueva Policía marítima.
Su detención causó una crisis diplomática entre Londres y Teherán y, tras varios días de negociaciones, acabó con la liberación de los soldados.
El ministerio británico de Defensa, continúa investigando lo sucedido, a la espera de que las autoridades persas devuelvan al Reino Unido el equipamiento confiscado.