China comenzó a llenar con agua su represa de los Tres Desfiladeros ayer, en la última etapa del mayor proyecto hidroeléctrico del mundo. Las compuertas comenzaron a cerrarse a la medianoche y en la madrugada de ayer las cadenas de televisión estatal trasmitían en directo las imágenes del nivel del agua que ya había alcanzado los 106 metros de altura. Se espera que para el 15 de junio el nivel haya llegado a los 135 metros. A media mañana de ayer, se había completado con éxito el cierre de 19 de los 22 pozos de distribución de agua, dijo la agencia noticiosa Xinhua.
Además, indicó que los otros tres pozos iban a quedar abiertos para permitir un adecuado flujo hasta la parte baja del río Yangtzé, de 8,700 kilómetros de largo y que atraviesa desde Qinghai en la región occidental hasta la costa oriental cerca de Shanghai.
En la transmisión por la televisión Central de China, los ingenieros controlaban por computadora el cierre de las esclusas que se veían en gigantescas pantallas en una sala de control similar a un centro de lanzamientos espaciales. Un periodista le preguntó a un funcionario sobre cómo se había limpiado el río de la habitual cantidad de basura.
El proyecto de la represa de Tres Desfiladeros ha sido muy controvertido desde que fue propuesto a inicios del siglo XX, en parte debido a que significaba la reubicación de un millón de habitantes de las aldeas adyacentes.
Abu Mazen cruzó ayer por la tarde a Jordania a través del paso fronterizo de Allenby, sobre el río Jordán, y no regresará a Cisjordania hasta después de transcurridas ambas cumbres, fijadas para mañana y el miércoles.
En la Cumbre de Sharm El-Sheij, balneario egipcio de la península del Sinaí, participarán los representantes de países árabes moderados, y en la de la ciudad costera jordana de Aqaba, Estados Unidos, Jordania, Israel y la ANP.
Ambas serán cruciales para el futuro de la "Hoja de Ruta", el plan de paz elaborado por el Cuarteto de Madrid, que integran EU, UE, Rusia y la ONU, para resolver el histórico conflicto palestino-israelí.
Diplomáticos palestinos e israelíes aún siguen trabajando en la posibilidad de alcanzar un documento de clausura que lance hacia adelante la Hoja de Ruta, aunque es posible que si no llegan a un acuerdo publiquen dos notas de prensa separadas.
Entre tanto, la ministra española de Relaciones Exteriores, Ana Palacio, se entrevistó ayer en Jerusalén sobre el proceso de paz en Medio Oriente y principalmente sobre la "Hoja de Ruta", con su homólogo israelí, Sylvan Shalom, dijo una fuente diplomática.
Palacio mostró su satisfacción ante la aceptación por parte de Israel del plan de paz internacional para la región, y expresó su esperanza de que sea aplicado. Después del encuentro, Shalom reafirmó que Israel "quiere la paz con el pueblo palestino, pero que no aceptará compromisos que pongan en entredicho su seguridad".