A Ciro Gomes, que se declara un político “neosocialista”, ha perdido su genio en la campaña para las elecciones brasileñas del 6 de octubre, en las que busca por segunda vez consecutiva la Presidencia.
Con 44 años, una maestría en Harvard, dos décadas de experiencia política como diputado, alcalde, gobernador y ministro, Gomes no ha podido controlar su estilo altivo y resoluto.
El prestigio que mantuvo hasta promediar la campaña electoral se evaporó entre bravatas, actitudes descaradas e incontinencias verbales, sobre todo frente a las críticas.
Su actual compañera, Patricia Pillar (38 años), una popular actriz de telenovelas operada de un cáncer de mama cuyo cabello aún muestra los estragos de la quimioterapia, afirma que él “es así de claro y directo”, pero también “un buen hombre, serio, honesto y cariñoso”.
“Ciro es fuerte, macho, altivo y decidido, que no tiene miedo a decir lo que piensa”, dijo su aliado Inocencio de Oliveira.
También le ha perjudicado la similitud que sus adversarios le atribuyen a Fernando Collor de Melo, presidente elegido en 1989 y que renunció antes de cumplir mil días en el cargo, a tiempo para evitar un juicio político por un gran escándalo de corrupción.
Hijo de un abogado conservador que actuó en política municipal, Ciro Ferreira Gomes nació en Pindamonhamgaba, en el estado de Sao Paulo, el 6 de noviembre de 1957.
En 1988, Gomes fue elegido, con 30 años, alcalde de Fortaleza, capital de Ceará. En 1990 se convirtió en gobernador de ese estado. En septiembre de 1994 se encargó del Ministerio de Hacienda de un gobierno al que le quedaban cuatro meses.
Pero, ¿ el cambio de Lula es verdadero? A los amigos que se preocupan y a sus adversarios que lo tildan de oportunista se limita a responderles: “he perdido tres veces, ahora quiero ganar”.