Corea del Sur advirtió ayer que la cooperación peninsular podría peligrar a menos que Corea del Norte rápidamente responda a los temores suscitados por su admisión de que desarrolló en secreto un programa de armas nucleares, dicen versiones de prensa.
Aunque no dio una respuesta directa a la exigencia surcoreana, Corea del Norte apeló a que se mantenga la expansión de la cooperación entre las dos Coreas, según versiones informativas procedentes de la capital norcoreana, Pyongyang, donde las dos partes iniciaron dos días de conversaciones económicas.
La reunión se realizó en medio de tensiones sobre las recientes revelaciones de que la aislada nación comunista ha estado perfeccionando armas atómicas en transgresión de un acuerdo suscrito en 1994 con Estados Unidos.
Washington, junto con sus aliados, trata de lograr respaldo internacional en su esfuerzo para presionar a Corea del Norte a que deponga sus ambiciones de tener armas atómicas.
A fin de animar aun más la actual cooperación económica entre las Coreas, el asunto atómico debería ser resuelto a la brevedad posible"", dijo Yoon Jin-sik, jefe de la delegación de Corea del Sur, en un discurso al comenzar las conversaciones.
El principal delegado norcoreano, Pak Chang Ryun, dijo sólo que su país estudiaba seriamente"" el asunto, según las versiones. No dio detalles.
Por su parte, Estados Unidos trabajará con otros países para lograr que Corea del Norte no obtenga armas nucleares, indicó ayer el presidente estadounidense George W. Bush.
"Yo me ocupo de Corea del Norte y como dije desde el comienzo de esta nueva guerra del siglo XXI, nos ocuparemos de cada amenaza de manera diferente. Cada amenaza exige un tipo diferente de respuesta", afirmó Bush durante una conferencia de prensa.