El nuevo episodio de violencia en un centro docente, el cuarto en 10 días y que dejó seis muertos en la Universidad del Norte de Illinois, conmocionó a los estadounidenses y reabrió el debate sobre el fácil acceso a las armas en el país.
En un principio, la policía del condado de DeKalb informó que se registraron siete fallecidos, pero las autoridades precisaron que hubo un error por la confusión inicial y que finalmente fueron seis los muertos, incluido el atacante, que se suicidó.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, llamó al rector de la institución, John Peters, para mostrar su apoyo y sus condolencias por el suceso ocurrido el jueves en esa casa de estudios.
Bush definió lo ocurrido como "una situación trágica" y pidió a los estadounidenses que rezaran por las víctimas y sus familias.
Por su parte, Peters, agradeció "los centenares de correos electrónicos" de apoyo que recibió y destacó la entereza de las familias de las víctimas, a quienes les aseguró que superarán esto juntos.
El autor de los disparos, que portaba cuatro armas de fuego distintas compradas hace unos días, fue identificado como Steven Kazmierczak, de 27 años y ex alumno de ese centro.
La Policía confirmó que el joven, que no estaba matriculado este año, estuvo bajo tratamiento psiquiátrico, pero que recientemente había dejado de tomar su medicación.
El drama vivido en la Universidad del Norte de Illinois comenzó en la tarde del jueves, cuando el joven, vestido de negro, irrumpió en medio de la clase que se estaba celebrando y comenzó a dispararle a los alumnos.
El joven lanzó unos 20 disparos, algunos a la cabeza de los estudiantes.