Divididos y sin un verdadero líder, los demócratas estadounidenses sostuvieron este fin de semana su primer debate en busca del mejor candidato para vencer al presidente George W. Bush en las elecciones de 2004.
Los nueve precandidatos a la investidura presidencial se enfrentaron el sábado por la noche en el campus de la Universidad de Carolina del Sur para debatir antes de las elecciones primarias que comenzarán en enero de 2004.
Estas primarias permitirán escoger el candidato del partido que el 2 de noviembre de 2004 se opondrá a Bush, quien recibió un espaldarazo de popularidad tras la guerra contra Irak y la lucha contra el terrorismo internacional. Los nueve precandidatos en carrera representan todas las tendencias del Partido demócrata y confrontaron posiciones sobre la guerra contra Irak y los programas de seguro de salud.
222De acuerdo a una encuesta de ABC News Washington Post, ninguno se perfila como líder político y no vencería a George W. Bush.
Los centristas son los senadores Joseph Lieberman, ex compañero de lista de Al Gore en 2000 y debido a ello el más conocido por el electorado, John Edwards (Carolina del Norte) y Richard Gephardt, representante de Missouri.
Los de centro-izquierda son los senadores John Kerry (Massachusetts), un héroe de Vietnan, y Bob Graham (Florida). El ala izquierda, opuesta a la guerra contra Irak, está representada por Howard Dean, ex gobernador de Vermont; Dennis Kucinich, representate de Ohio; Carol Moseley Braun, una afro-estadounidense y ex senadora; y el activista negro Al Sharpton.
Lieberman, que dio su ferviente apoyo a Bush por recurrir a la fuerza contra Irak, criticó a Howard Dean por su oposición a esta guerra y acusó a John Kerry de mantener una actitud ambivalente al respecto.
El senador Kerry, quien como gran parte de sus colegas demócratas votó en favor de la resolución del Congreso otorgando carta blanca a Bush para atacar a Irak, rechazó con fuerza la acusación de Lieberman.
Dick Gephardt, también en favor de la guerra contra Irak, recibió críticas por su ambicioso y costoso proyecto de seguro de salud que permitiría proveer de seguro médico a unos 40 millones de estadounidenses hoy sin cobertura y por su propuesta de reducciones impositivas a las empresas.
El senador Graham subrayó que posee la mejor trayectoria para ganar las elecciones. Como numerosos presidentes estadounidenses, Graham fue gobernador de un estado del sur (Florida).