Tres presuntos sicarios al servicio del grupo criminal de Los Zetas fueron arrestados ayer en Nuevo León, norte de México, por su supuesta participación en el ataque del 25 de agosto pasado contra el Casino Royale de Monterrey, donde murieron 52 personas, informaron fuentes oficiales.
Entre los detenidos se destaca José Alberto Loera Rodríguez, alias "El Voltaje", de 28 años, "quien tenía a su servicio aproximadamente a 40 presuntos delincuentes" ubicados en puntos estratégicos de la urbe "para dar aviso de los movimientos de las autoridades y de grupos antagónicos".
El jefe de la división de Seguridad Regional de la Policía Federal, Luis Cárdenas, explicó que "El Voltaje" es uno de los supuestos responsables de planear la acción criminal contra el casino, que el presidente Felipe Calderón consideró un ataque "terrorista".
En concreto, Loera Rodríguez "fue quien presuntamente se encargó de realizar labores de vigilancia en los alrededores del casino", indicó el alto funcionario.
Por información que condujera a la captura de Loera Rodríguez, uno de los cuatro líderes de Los Zetas que organizaron la operación según "reportes de inteligencia", las autoridades mexicanas ofrecían una recompensa de unos 1.07 millones de dólares, informó la Secretaría de Seguridad Pública.
Además, fueron detenidos Héctor Javier Montoya Chávez, alias "La Rana", de 25 años, y Juan Antonio Meléndez Suárez, "El Chore".
Atentados de baja intensidad.
Ciudad de México acumula este año una decena de ataques con explosivos de baja intensidad contra cajeros automáticos, universidades y locales comerciales, que se han atribuido pequeños grupos de anarquistas y ecologistas radicales, sin que las autoridades hayan detenido a ningún sospechoso.
La mayor parte de esos atentados se producen en la noche o de madrugada, causan daños menores.
El fiscal de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, ha dicho que por ahora no se puede precisar quién está tras la acción del cajero automático, pero lo relacionó con casos parecidos, que se atribuyeron a "diferentes grupos anarquistas".
El especialista en seguridad Jorge Chabat, del Centro de Investigación y Docencia Económica, dijo que las acciones de estos grupos son "simbólicas", solo buscan "generar impacto", y que su "potencial desestabilizador es limitado".
"Me da la impresión de que son grupos de un alcance limitado en su capacidad operativa para generar ataques", sostuvo el especialista del Centro de Investigación.