Diputados partidarios del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, comenzaron a presionar al Congreso para que se reuniera y votara por la restitución del mandatario, como parte de un acuerdo con el Gobierno de facto para superar una profunda crisis política.
El diputado zelayista Javier Hall Polio dijo que están en Tegucigalpa todos los legisladores leales al derrocado líder y que, si el Congreso no sesiona para el lunes a las 1400 hora local, van a llamar a una sesión extraordinaria usando facultades del reglamento legislativo.
El Congreso hondureño se encuentra en receso mientras los diputados hacen campaña para las elecciones presidenciales del 29 de noviembre, lo que llevó a uno de los negociadores del presidente de facto, Roberto Micheletti, a decir que una votación sobre la restitución de Zelaya debería esperar hasta después de los comicios.
La comunidad internacional ha dicho que no reconocerá los resultados de los comicios de noviembre si sigue en el poder Micheletti, y mantendrá aislado al país diplomáticamente y financieramente. Sin embargo, sigue habiendo resistencia al acuerdo entre quienes apoyaron el golpe.
El diputado Juan Ramón Velásquez, del partido Demócrata Cristiano, agrupación aliada de Micheletti, no cree que se restituya a Zelaya. "Lo que se hizo se hizo bien", dijo Velásquez, refiriéndose a la destitución del mandatario.
Acuerdos.El acuerdo establece la conformación y establecimiento de un gobierno de reconciliación nacional a más tardar el 5 de noviembre, independientemente de que haya una definición en la reinstalación o no de Zelaya. Este gobierno debe entregar el poder el 27 de enero al candidato ganador en las elecciones presidenciales de noviembre.
Estados Unidos prometió apoyar las elecciones hondureñas, tras alcanzarse el acuerdo, mientras que la OEA consideró el envío de observadores a los comicios.