El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, afirmó hoy sábado que el presidente de EEUU, Barak Obama, "llegó con el lema de cambios pero ha seguido el camino de sus antecesores".
Según la agencia local de noticias Mehr, Ahmadineyad hizo esta declaración durante el acto de la inauguración de una fábrica de producir materia prima para la construcción de acero en la provincia de Kerman en el centro de Irán.
"Obama vino con el lema de (introducir) cambios y nosotros lo recibimos con beneplácito, pero lamentablemente en la práctica hemos visto que está siguiendo el mismo método de antes", afirmó.
El mandatario iraní añadió que su homologo estadounidense "ha afirmado que su país ha tendido la mano hacia Irán y que el pueblo y el gobierno iraní la ha rechazado".
"Pero hay que preguntar qué cambio ha introducido EEUU por lo que espera ahora la respuesta del pueblo iraní", agregó.
Ahmadineyad añadió que "EEUU dice que intentaba sacar al pueblo iraní del aislamiento pero debe saber que Irán y su pueblo no están marginados".
"Esperábamos que (Barak) Obama introdujera cambios en sus posturas y en su lenguaje", precisó.
El presidente de EEUU, Barak Obama, emitió el pasado 21 de marzo un mensaje de felicitación a Irán con motivo del nuevo año iraní en que reiteró que su país tiene la mano tenida hacía el gobierno iraní.
"El año pasado habíamos tendido la mano hacia el gobierno iraní pero Irán la rechazó, seguimos con nuestra propuesta, respetamos a Irán y reconocemos sus derechos, sin embargo el gobierno iraní tiene compromisos internacional que debe cumplir", dijo Obama.
El mandatario estadounidense añadió que el gobierno de Teherán ha respondido la mano de amistad de EEUU con el mismo puño cerrado con que ha respondido la demanda de la democracia de su propio pueblo en los pasados ocho meses.
Irán se sumergió en una grave crisis política en los pasados meses por las masivas protestas en las calles de Teherán y otras principales ciudades iraníes después de que el ministerio iraní de Interior presentará el pasado 13 de junio a Ahmadineyad como el ganador de las elecciones presidenciales de Irán un día después de los comicios.
Los candidatos reformistas a la presidencia iraní, Mir Hosein Musaví y Mahdi Karrubi, denunciaron masivas irregularidades en los comicios y reclamaron la anulación de los mismos.
Las pacíficas manifestaciones de los iraníes fueron oprimidas por las fuerzas de seguridad con un saldo de al menos 40 muertos y miles de detenidos, según datos oficiales.
Las autoridades del régimen iraní calificaron de "disturbios" a las protestas y las acusaron de "un intento para derribar a la República Islámica a través de un proyecto diseñado y patrocinado por los países de Occidente especialmente EEUU y Gran Bretaña".