El Papa Juan Pablo II dijo ayer que pensar en la muerte es conveniente, "ya que relativiza muchas realidades secundarias a las que el hombre da una gran importancia, como la riqueza, el éxito y el poder" y ha asegurado que ignorarla es "inútil e inoportuno".
"La muerte es la meta ineludible de la existencia humana. Ignorarla es un esfuerzo inútil e inoportuno, ya que la reflexión sobre ella se revela benéfica pues relativiza muchas realidades secundarias a las que hemos dado por desgracia mucha importancia, como son la riqueza, el éxito y el poder", afirmó el Pontífice durante la audiencia pública de los miércoles.
Juan Pablo II subrayó que si el dinero no puede rescatarnos de la muerte, sí hay uno que puede redimirnos de ese horizonte oscuro y dramático y ese es Dios.