La escuela pública Tasso de Silviera de Río de Janeiro, en la que hace once días un ex alumno asesinó a tiros a doce niños y dejó heridos a otros doce, reabrió sus puertas para una parte de los estudiantes, pero la reanudación de las clases aún depende de una evaluación de los psicólogos.
Una pequeña parte de los escolares volvió ayer a la escuela que fue palco de la mayor matanza ocurrida en un centro educativo en Brasil, pero apenas para actividades recreativas y culturales y por pocas horas.
El regreso de todos los 1,150 alumnos se realizará gradualmente esta semana. “La normalización de las actividades lectivas las haremos con la ayuda de psicólogos, y cuando sintamos que tanto estudiantes como educadores están preparados para reiniciar las clases”, dijo el director de la escuela pública.