DATO RELEVANTEY SIGNIFICATIVO
- [B]Entre las[/B]conclusiones, detecta “cambios significativos”, como las reformas dirigidas a restringir los tipos penales en los que puede aplicarse la pena capital, pese a que aún se mantienen los llamados “corredores de la muerte”.
El Gobierno español manifestó su apoyo al informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el que recomienda a los Estados miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) abolir la pena de muerte o establecer una moratoria que acabe con esta práctica.
El Ejecutivo español afirmó que acogió “con beneplácito” esta propuesta y recuerda que “ha venido apoyando firmemente” como Estado observador “la labor de la OEA”, de la que la Comisión Interamericana “es parte esencial”.
Además, reitera que la pena de muerte constituye “un castigo cruel e inhumano”, sobre el que no se ha probado que produzca “efectos disuasorios”, por lo que señala que mantiene un “firme compromiso” en su abolición “universal”.
El documento publicado por la OEA, titulado “La pena de muerte en el sistema interamericano de derechos humanos: de restricciones a abolición”, analizó esa práctica en Barbados, Cuba, EE.UU., Guatemala, Guyana, Granada, Jamaica, Las Bahamas y Trinidad y Tobago.