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Estados Unidos no está preparado para catástrofes naturales


La destrucción de Nueva Orleans, ciudad emblemática, demostró en 2005 la falta de preparación de EU para afrontar desastres, ya sean naturales o terroristas.
A punto de cumplirse cuatro meses del paso de "Katrina" -el primero y más devastador de los ciclones que este año golpearon EU-, por los estados del Sur, muchos siguen preguntándose cómo es posible que las desoladoras imágenes sobre la tragedia procediesen de la llamada primera potencia mundial.
El propio presidente de EU, George W. Bush, tuvo que hacer el mea culpa y reconocer que hubo errores "en todos los niveles del Gobierno", después de que Nueva Orleans se hundiera bajo las aguas y quedaran atrapadas centenares de personas, al romperse por la fuerza del huracán los diques de protección de la vieja ciudad sureña. "Mi intención es encabezar una investigación para determinar qué se hizo bien y qué se hizo mal", dijo entonces el presidente en un intento de acallar las duras críticas vertidas contra la Agencia Federal de Gestión de Emergencias.Pero Bush dejó claro que el objetivo de esa investigación no era buscar culpables sino "garantizar respuestas adecuadas si se produce un ataque con armas de destrucción masiva u otra tormenta de grandes dimensiones".
Ese incremento responde a un patrón de carácter cíclico, que conlleva a su vez una disminución de la actividad en el Pacífico Norte, donde se registraron 23 tormentas tropicales, frente a una media de 27.
Por otra parte, 2005 fue uno de los cuatro años más cálidos desde que empezaron a hacerse mediciones instrumentales, en 1861.
El récord de calor en los últimos 40 años lo ostenta 1998, con una temperatura 0.55 grados superior a la media calculada entre 1961 y 1990 (14 grados), mientras que el incremento registrado en 2005 sobre ese promedio es de 0.48 grados.
Por hemisferios, la temperatura media del norte sí fue la más alta de las registradas desde 1861 y la del sur la cuarta más elevada, con incrementos de 0.65 y 0.32 grados, respectivamente.
Los pasados junio y octubre fueron los más calurosos de la historia y el calentamiento fue especialmente relevante, según Jarraud, en amplias zonas de Africa, Australia, Brasil, China y Estados Unidos, así como en el Atlántico Norte y el Océano Indico.
Sin embargo, para la OMM no existen evidencias de que la "excepcional devastación de los últimos años", en términos meteorológicos, esté relacionada con el calentamiento del planeta, al contrario de lo que se defiende desde muy diversos frentes.
"Me encantaría poder responder a esa recurrente cuestión, pero, sinceramente, no tenemos datos suficientes que nos permitan afirmar o negar que exista una relación entre el cambio climático y el incremento de fenómenos meteorológicos destacables, aunque en unos años estoy seguro de que podremos contestar esa pregunta", explicó Jarraud.
En cualquier caso, en 2005 también se registró el nivel más bajo jamás visto de la capa helada del Artico, que está un 20% por debajo de la media entre 1979 y 2004. El dato meteorológico esperanzador lo ofrece el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida, cuyo tamaño no ha batido récords este año (aunque es el tercero con mayor registro.


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213957
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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