La banda terrorista ETA reapareció dos meses y medio después de anunciar el final de su alto el fuego, con una furgoneta bomba que explotó frente al cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Durango (país Vasco, norte de España).
Dos agentes sufrieron heridas leves a consecuencia de la explosión, que ocurrió de madrugada y causó cuantiosos daños materiales en el cuartel y en los edificios de las inmediaciones.
Hora y media después, los terroristas hicieron explotar en la vecina localidad de Amorebieta otro automóvil, con matrícula de Portugal, el que huyeron después de cometer el atentado.
ETA había roto de hecho la tregua que había declarado en marzo de 2006 con un atentado el 30 de diciembre en el aeropuerto de Madrid en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos y que supuso el fin del proceso de diálogo que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero puso en marcha para acabar con el terrorismo de ETA.