El Gobierno de EU está sopesando pedir a la ONU que levante por etapas las sanciones económicas impuestas a Irak tras la guerra del Golfo Pérsico de 1991, a fin de evitar más conflictos con Rusia y Francia, según fuentes de Washington.
Rusia y Francia, que junto con Alemania se opusieron a la guerra en Irak, han indicado que podrían vetar una resolución del Consejo de Seguridad levantando las sanciones a Irak, y que no establezca un amplio papel de la ONU en la asistencia y reconstrucción de ese país.
Según fuentes de la administración del presidente George W. Bush, citadas ayer por el diario The New York Times, las autoridades estadounidenses planean solicitar a la ONU que el levantamiento de las sanciones internacionales a Irak se lleve a cabo de forma progresiva.
De acuerdo con esta visión de la Casa Blanca, una resolución sobre la supresión gradual de las represalias decididas después de que una coalición militar encabezada por EU expulsara de Kuwait a los iraquíes, en febrero de 1991, también debe estipular que la Organización de Naciones Unidas supervise las ventas del petróleo, durante esa fase.
Esta responsabilidad de la ONU finalizaría en cuanto se logre la formación de un Gobierno provisional iraquí, dijeron las fuentes a The New York Times.
Al parecer, por medio de una resolución en este sentido Bush pretende evitar más roces con Rusia y Francia, cuyas relaciones con EU se encuentran en un bajo nivel después de que ambos países se opusieran a la guerra en Irak sin que esa campaña bélica contara con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU.