El ex senador estadounidense, Tom Daschle, cuya oficina fue objeto de los ataques con ántrax que se produjeron en 2001, criticó al FBI por su investigación sobre el misterioso episodio.
Las críticas del demócrata Daschle se conocieron solo días después de que saliera a la luz que Bruce Ivins, un microbiólogo que trabajaba para el Gobierno y que al parecer se había convertido en el principal sospechoso de los ataques de 2001, se había suicidado.
Daschle afirmó en declaraciones al canal de televisión Fox News, que el FBI no le había informado de ninguna novedad en el caso.
Además, planteó dudas sobre la investigación, al recordar que el Ejecutivo tuvo que pagar recientemente una indemnización de casi $6 millones a Steven Hatfill, un ex científico empleado por el Gobierno al que se acusó erróneamente de los citados ataques.
"He sentido verdadera preocupación desde el principio sobre la calidad de la investigación", afirmó el ex senador, quien añadió que la millonaria compensación recibida por Hatfill "ofrece pistas sobre el calibre y calidad" de la pesquisa policial.