La Policía encontró los cadáveres calcinados de ocho personas, al parecer todos hombres, dentro de un camión de carga abandonado en un camino rural del central estado mexicano de Querétaro.
Por el estado de los cadáveres, que fueron consumidos parcialmente por el fuego, la Policía no ha podido identificar a las víctimas.
Según medios locales, los cuerpos habrían sido maniatados, lo que hace pensar que se trata de un ajuste de cuentas del crimen organizado.