La India reabrió ayer su espacio aéreo a vuelos paquistaníes que se dirijan a terceros países, buscando calmar las tensiones que mantienen al borde de una guerra a dos países que tienen armas nucleares por una disputa en torno a la región de Cachemira.
A pesar de las esperanzas de un acuerdo diplomático, más de un millón de tropas de la India y Pakistán siguen emplazadas en la frontera común y ambos lados han intercambiado disparos casi diariamente en las últimas semanas.
El ministerio indio de Relaciones Exteriores anunció la decisión en respuesta al compromiso del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, de tomar fuertes medidas contra los activistas musulmanes, cuyos ataques en el disputado territorio de Cachemira han encendido las tensiones entre ambos países.
La reapertura del espacio aéreo de la India se anunció antes de una visita que hará a la región el secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, como parte de los esfuerzos diplomáticos de Washington para reducir las tensiones y evitar la que podría ser la primera guerra nuclear.
Por otro lado, cuatro civiles y otros tantos militantes separatistas murieron en nuevos enfrentamientos en el Cachemira indio, informó ayer la policía, mientras que los duelos de artillería indo-paquistaníes causaron tres muertos. Entre los cuatro rebeldes muertos figuran dos paquistaníes, afirmó la policía india.