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Inseguridad es el tema de campaña en El Salvador

Tras el pacto de no agresión, hubo una caída de más del 40% en los homicidios de 2011 a 2012, de acuerdo con un informe presentado por el PNUD. Los líderes pandilleros dicen que la tregua se mantiene firme, pero la violencia generada crece por las extorsiones a la gente común.


El Salvador  / AP

Candidatos

Norman Quijano /Odontólogo

  • Tiene 67 años, es el candidato con el que la derechista Alianza Republicana Nacionalista busca recuperar el poder.
  • Quijano, que ha sido diputado de la Asamblea Legislativa, ha gobernado la capital salvadoreña durante dos periodos consecutivos desde enero de 2009. Como alcalde afianzó su candidatura tras expulsiones y deserciones y expulsiones de alguna de sus figuras.

Salvador Sánchez Cerén /Maestro

  • Este candidato tiene 69 años y se inició en la política como defensor del gremio de educadores y que abandonó las aulas y se fue a las montañas para incorporarse a la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, hasta convertirse en uno de los cinco comandantes durante la guerra civil que concluyó con los Acuerdos de Paz.

Antonio Saca /Empresario

  • Nació en Usulután, El Salvador, tiene 48 años. Este candidato a la presidencia de El Salvador es un político y empresario de origen palestino. En su carrera política destaca que fue elegido presidente de la República el 21 de marzo de 2004 para el mandato comprendido entre el 1 de junio de 2004 y el 1 de junio de 2009 con al menos 58% de la preferencia.

Un candidato propone usar francotiradores para combatir a las pandillas. Otro quiere militarizar la seguridad pública y recluir a los jóvenes, que no trabajan ni estudian, en granjas donde impera una disciplina militar y así evitar que se unan a los pandilleros.

En un país acostumbrado a la violencia, que soportó una sangrienta guerra civil de 12 años y luego la irrupción feroz de los pandilleros, la inseguridad sigue en el primer lugar de la discusión pública y es el principal tema de las elecciones presidenciales, pues sigue teniendo en ascuas a la población, víctima indiscriminada de las extorsiones y testigo de asesinatos en las calles.

 

El desespero es tal que algunos candidatos, que mañana 2 de febrero se enfrentan en primera vuelta en su disputa por suceder al presidente de izquierda Mauricio Funes, han propuesto soluciones radicales.

La violencia tal vez no llegue a los niveles de 2012, cuando se registraba un promedio de 14 homicidios diarios, según la policía, y cuando los líderes de las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18 acordaron una tregua para dejarse de matar entre ellos.

 

Tras el pacto de no agresión, hubo una caída de más del 40% en los homicidios de 2011 a 2012, de acuerdo con un reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

En 2013 hubo 2,492 homicidios, un poco menos de los 2,548 del año anterior. A ellos se suman por lo menos 1,070 desaparecidos que cuantificó el Instituto de Medicina Legal.

 

Los líderes pandilleros dicen que la tregua se mantiene firme, pero la violencia generada crece porque las extorsiones a la gente del común, a empresarios, y comerciantes no cesan y quienes se nieguen a pagarlas son asesinados.

En diciembre de 2012 las autoridades descubrieron un cementerio clandestino donde las pandillas enterraron a algunas de sus víctimas. Fueron hallados 24 cadáveres, pero las excavaciones continúan.

 

La policía cree que la cantidad de restos pueden ascender a 44.

El hallazgo del cementerio confirma que los pandilleros siguen matándose entre ellos y asesinando a quienes se niegan a pagar extorsiones, dice la policía. Y que muestra que su modus operando cambió, pues ahora los cuerpos de las víctimas son enterrados en lugar de dejarlos en las calles, como lo hacían antes de la tregua.

Las pandillas también están involucradas en el narcotráfico en un país que es tránsito obligado de narcóticos, dicen las autoridades.

Los carteles les pagan en efectivo o con droga, que luego las pandillas venden en el mercado local en un fenómeno conocido como el ‘narcomenudeo’.

La policía dice que al occidente del país operaba un cartel llamado Texis, grupo internacional que se dedicaba al tráfico de droga y al robo de automóviles que luego vendían en Guatemala y que aparentemente fue desarticulado en septiembre cuando 18 de sus líderes fueron capturados, entre ellos a un inspector de la policía y a un suplente de un exdiputado.

El candidato oficialista Salvador Sánchez Cerén, exguerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y uno de los favoritos de las encuestas, plantea combatir la delincuencia apoyando a las familias con inversión en las comunidades, una mejor educación, y con una policía “ampliada, fortalecida y depurada”. Depurada de corruptos o negligentes.

Sus propuestas no son nuevas y prefiere la vía conciliatoria, a diferencia de varios de sus oponentes que plantean el camino de la represión. Su principal rival, según las encuestas, es el alcalde capitalino Norman Quijano, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista, Arena, que ha prometido acabar con las pandillas militarizando las ciudades.


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918649
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América