Definitivamente que Su Santidad Juan Pablo II, a lo largo de su pontificado jugó un papel importante en los cambios que se registraron en el mundo a finales de la década del 80, y a lo largo del siglo XX.
Los que lo conocieron muy de cerca y trabajaron junto a él, aseguran que en muchas oportunidades tomó decisiones en contra de los consejos que se le daban.
‘Panamá América’, mediante correo electrónico, contactó al Nuncio Apostólico de Panamá, Su Excelencia Reverendísima Monseñor, Andrés Carrascosa Coso, quien nos ilustró sobre algunos hechos trascendentales en los que la intervención del Papa jugó un papel importante y evitó hasta guerras.
Monseñor Carrascosa, al ser consultado sobre cómo tomó el Papa la caída del Muro de Berlín y varias dictaduras en el mundo, precisó que en este caso quedó plasmada la enseñanza del Papa Juan Pablo II, basada en su experiencia en Polonia.
Él decía que el régimen totalitario marxista llevaba en sí mismo el germen de su propia destrucción y fue importante para la caída del Muro de Berlín.
Aseguró que el liderazgo del Sumo Pontífice dio inspiración, fuerzas y ánimos a muchos luchadores por la libertad no solo en Polonia sino también en todo el mundo, incluso en otro tipo de dictaduras.
Hay quienes consideran que el Papa Viajero era un excelente diplomático, y que jugó un papel importante en algunos pequeños y grandes conflictos.
Sobre este particular el Nuncio Apostólico en Panamá, contestó que “aunque su actividad tuvo un innegable efecto diplomático, no se consideraba para nada un diplomático”.
Precisó que Juan Pablo II tomaba sus decisiones en su capilla, de rodillas. Y a veces en contra de los consejos diplomáticos, como cuando en la guerra de Las Malvinas decidió ir a Londres y a Buenos Aires a hablar de “paz” mientras se hablaba solo de “victoria”, recalcó Carrascosa Coso.
Además tuvo iniciativas notables como la mediación entre Chile y Argentina por el canal de Beagle, que impidió una guerra entre países hermanos. Y colaboró en muchos otros procesos; “yo fui testigo sobre todo en el conflicto entre Perú y Ecuador, que llevó a la firma de Brasilia”.
Medios internacionales precisan que América Latina fue el continente preferido de Juan Pablo II, que vio en él, donde viven la mitad de los casi 1,200 millones de católicos del mundo, el territorio de la esperanza, pero también donde la Iglesia se juega parte de su futuro.
La preferencia por ese continente la demostró al visitar la casi totalidad de los países americanos, que le acogieron de manera calurosa y masiva.
En América Latina siempre se sintió en su casa, lo que no impidió que en la Nicaragua sandinista encontrara una fuerte réplica durante su primera visita, en 1982.
Influencia.
Por otro lado, al ser consultado sobre las posibles influencias que el Santo Padre pudo haber tenido en algunos mandatarios del mundo, Monseñor Carrascosa Coso, dijo que “yo he oído a varios Jefes de Estado, entre ellos el de Congo, donde yo estaba antes de venir a Panamá, que su figura les fue de inspiración para realizar sus funciones”.
“ Incluso algún gobernante, como el primer ministro británico, abrazó la fe católica”.
“Sobre influir en la toma de decisiones, está claro que realizó pedidos a muchos de ellos, sobre todo para impedir guerras. Unos lo escucharon y otros no”.
Acercamientos.
Uno de los cambios que se generaron durante el papado de Juan Pablo II, fue el acercamiento a otros grupos religiosos, hay quienes no entendieron la forma de proceder del santo padre.
De acuerdo con el Nuncio Apostólico, Juan Pablo II siempre animó al diálogo interreligioso, lo realizó en sus visitas a muchos países y en la misma Italia.
Visitó sinagogas y mezquitas, habló con líderes de las distintas religiones y les invitó a orar, cada uno a su manera, por las grandes causas de la humanidad.
También hubo quien no entendió esa manera de proceder del Papa, pero él creyó que debía ser fiel a lo que pensaba que era lo que Dios quería.
Diferencias.
Quienes conocieron al Papa Viajero precisan que era todo un personaje y algo fuera de lo común.
Sobre este particular Monseñor Carrascosa Coso, precisó que su manera de acercarse mucho a la gente hizo que se le conociera más.
Sus viajes le hicieron muy popular. Pudo hacerlo porque fue elegido con 58 años y tenía vigor físico.
“A ello unía una humanidad muy completa y una entrega generosa a Dios y a sus semejantes, que nacía de una profunda vida de oración”, destaca.
“Cada Papa lo vive según su carácter, su experiencia, su manera de ser. Y Juan Pablo II resultaba una figura muy atractiva”, aseguró Carrascosa Coso.
Anécdotas de sus viajes.
A lo largo de su pontificado, que duró 27 años, Juan Pablo II realizó cerca de 104 viajes fuera de Italia, a unos 129 países y es posible que en alguno de ellos se hayan originado situaciones incómodas.
Monseñor Carrascosa Coso, precisó que hubo de todo, incluso muchos imprevistos y situaciones incómodas.
Un ejemplo de ello fue en Sudáfrica y Canadá cuando tuvo que cambiar el medio de transporte.
En el caso de Nicaragua, durante la homilía se dejó de escuchar su voz por los alto parlantes.
“Lo impresionante era la manera cómo afrontaba esas incomodidades”.
No cabe duda de que Juan Pablo II dejó una huella en el mundo.